
La Paz, FmBolivia.- El canciller boliviano, David Choquehuanca, llamó este martes a todos las naciones de América Latina a unirse en un solo bloque para evitar la consolidación de la propuesta denominada “diredctiva de retorno” de los millones de migrantes ilegales que viven en los países de la Unión Europea (UE).
“Todos tenemos que juntarnos y realizar acciones para que el Parlamento Europeo no pueda aprobar la ‘directiva de retorno’ porque se quiere expulsar por medio de este proyecto a los migrantes que están en una situación irregular”, manifestó Choquehuanca.
El Canciller, en declaraciones a la Red Erbol, explicó que el 5 de junio los ministros de Interior de los 27 países de la Unión Europea aprobaron el proyecto en cuestión que será sometido a consideración del Parlamento Europeo el 18 de junio.
Dijo que es urgente que los países afectados puedan manifestarse ante esta “injusticia inaceptable” que se quiere cometer, porque durante la Segunda Guerra Mundial millones de europeos migraron a América Latina sin que nadie les exija visas ni otros condicionamientos.
“Nosotros no les hemos exigido visa, eso dice nuestro presidente en su carta dirigida a los europeos para que puedan reflexionar. Nuestros compatriotas no van a Europa para saquear recursos naturales como ellos lo hicieron al venir a América latina para dejarnos en la miseria; por ejemplo, llevándose los minerales del cerro rico de Potosí”, enfatizó.
Reconoció que los estados independientes de Europa tienen todo el derecho de definir sus políticas migratorias, pero no a través de medidas que afecten los derechos fundamentales de las personas.
En la víspera, el presidente boliviano, Evo Morales, amenazó con bloquear las negociaciones comerciales entre la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Unión Europea (UE) e imponer restricciones en los visados europeos si se aprueba la llamada “directiva de retorno” a los inmigrantes ilegales.
“Promover la libertad de circulación de mercancías y finanzas, mientras en frente vemos encarcelamientos sin juicio para nuestros hermanos que trataron de circular libremente es negar los fundamentos de la libertad y de los derechos democráticos”, aseguró Morales en una carta remitida a las autoridades de la Unión Europea (UE).
A juicio del mandatario, la “directiva de retorno”, tal cual se conoce hoy, es una “directiva de la vergüenza”, por lo que llama a la UE a elaborar una política migratoria “respetuosa de los derechos humanos”, y que permita “mantener un dinamismo provechoso para ambos continentes”.
El presidente boliviano se dirige a los europarlamentarios para asegurar que, de salir adelante, “estaríamos en la imposibilidad ética de profundizar las negociaciones con la UE'”, mientras que se reservaría el derecho de aplicar a los ciudadanos europeos “las mismas obligaciones de visa que nos imponen a los bolivianos desde 2007”.
Para justificar dichas advertencias, Morales relata que “estamos bajo una intensa presión de la Comisión Europea para aceptar una profunda liberalización del comercio, los servicios financieros, propiedad intelectual o servicios públicos”, para así garantizar la seguridad jurídica de las empresas europeas.
“¿Dónde está la 'seguridad jurídica' para nuestras mujeres, adolescentes, niños y trabajadores que buscan mejores horizontes en Europa?”, se pregunta el gobernante boliviano.