Seis planes oficiales que no se cumplen retrasan la reactivación de la Amazonia

Desde bonos hasta créditos: seis proyectos millonarios anunciados por el Gobierno para la reactivación de la Amazonia no se cumplen desde hace más de un año. La incertidumbre para al menos 25.000 familias de la región es sí tendrán trabajo hasta septiembre, cuando se inicie la recolección de castaña y almendra.

Temen perder su fuente de trabajo debido a que la producción de castaña, almendra, asaí, copuazú y otros frutos fue baja. Para representantes de la Amazonia, esto pudo evitarse con el cumplimiento de las promesas de reactivación en la región.

Entre octubre de 2021 y enero de 2022, el Gobierno anunció bonos, créditos y planes de incentivo económico para la Amazonia por al menos 400 millones de dólares. Hasta la fecha ninguno se cumplió.

El presidente de la Asociación de Productores de Goma y Almendra, René Fong, contó a Página Siete que en sus 23 años en el cargo nunca antes vio que tantos proyectos se ofrecieran y se quedaran en el discurso.

“Para los proyectos que se hagan debemos sentarnos y verlos en forma integral. Infelizmente las cuestiones políticas impiden que haya una gran reunión en la que estemos todas las regiones amazónicas”, expresa.

Según cifras de esta asociación, el 75% de la economía de la Amazonia viene del mercado de la castaña. “Cualquier rato se va a cortar”, advierte Fong. Los productores cuestionan que los planes de reactivación del Estado se concentren en el altiplano y en el valle, pero no se cumplan en la región amazónica.

Inversiones en la región

La bancada de Comunidad Ciudadana presentó solicitudes formales de información al Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural sobre las inversiones realizadas a favor de Pando, Beni y el norte de La Paz. Aún espera una respuesta.

“Cuando hablamos de la Amazonia surgen ideas simplistas, como que somos gente que solamente vive entre selvas, ríos y con monos colgados en los árboles”, cuestiona el senador de CC Fernando Vaca.

La bancada de senadores de Beni emitió un comunicado en el que enfatiza la urgencia de revisar los presupuestos para esta región. “La Amazonia definitivamente tiene mucho que aportar a Bolivia y no se debe quedar en las miradas reduccionistas medioambientalistas”, se lee.

La Constitución Política del Estado, en sus artículos 390, 391 y 392, establece que la Amazonia debe contar con una reglamentación que regule de forma integral el desarrollo de esta región.

Riqueza desaprovechada

“El Gobierno tiene olvidada a la región de Pando y a la Amazonia en general. La gente acá lo que necesitan es trabajo, empleo, una actividad para poder llevar algo para sus hogares. Hasta ahora lo único que hemos recibido son promesas, ya quisieran otros países tener la riqueza que tiene nuestra Amazonia”, sostiene la dirigente indígena de Pando Gladys Fariñas Carballo, en contacto con Página Siete.

El senador Vaca dice que para hablar de desarrollo sostenible, sustentable y económico se han hecho una serie de investigaciones, pero que incluso en esos estudios no se toma en cuenta todo lo que implica su región.

“Obviamente desde una visión integral deberíamos proporcionar estrategias de desarrollo con actividades económicas ecológicas. En la recolección de la almendra y la castaña todo es manual y es una forma de trabajo que respeta verdaderamente, no con palabras, sino con hechos, a la naturaleza”, recalca.

Bolivia es el primer exportador de almendras a Europa. Por años, esta actividad ha solventado a más de 25.000 familias de la región amazónica.

Por otro lado, la región posee áreas de producción de maderable y no maderable, que albergan asaí, copoazú, majo y particularmente cacao de alta calidad. Sin embargo, la falta de políticas de industrialización y exportación hace que estos productos no generen mayores ingresos.

Estudios del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis) establecen que la vocación del suelo amazónico es “rica y fértil”. Lo principal para su aprovechamiento, apuntan, es contar con recursos económicos y personal calificado.

Ante estas falencias, los emprendimientos duran poco tiempo. Al no poder abastecer el mercado local y menos exportar, terminan extinguiéndose.

“Hay una doble corriente: por un lado, una mirada excesivamente ecologista de no hacer absolutamente nada en la Amazonia y, por otro, la negación de posibilidad de desarrollo y aporte económico que puede hacerle esta región al país, si es que se supiese desarrollar políticas económicas”, reclama un empresario que prefiere reservar su nombre. “Nadie quiere que se diga que ha fracasado pese a tanto esfuerzo. Nos sentimos solos”, lamenta.
$!La deforestación es otra de las amenazas para el desarrollo económico de la Amazonia.

Sin castaña para recolectar

La pandemia y la guerra de Rusia contra Ucrania afectaron al rubro de la castaña, provocando que se cierren mercados a nivel internacional y que el precio por libra cueste entre dos y tres dólares, cuando en su mejor momento llegó a valer siete dólares. Este rubro contribuye al país con casi 320 millones de dólares.

La producción de castaña comienza en noviembre y termina en marzo del siguiente año con la recolección del fruto, para después continuar con el procesamiento. Durante ese tiempo los productores realizan otras actividades para volver luego con la recolección.

Dado que este año no hay almendras para cosechar, se teme una debacle económica en la región. Los empresarios tienen muy poco que procesar y menos fuentes laborales que ofrecer.

Amazonia rezagada

Los anuncios de inversiones en la Amazonia llenaron de esperanzas a pequeños empresarios y productores. Pero, a decir de los entrevistados, no hubo un cambio de estrategia ni se concretaron los desembolsos. Legisladores de la región cuestionan que los planes de reactivación den prioridad a otras regiones en desmedro de la Amazonia.

“¿Qué pasa con Amazonia si destinan solamente 24 millones para la ampliación de una planta de derivados de almendra, cuando los otros rubros tienen una cifra bastante más considerable? Ese no es el problema, el problema es que el Gobierno sabiendo que tenemos problemas de recesión económica y de falta de reactivación en la Amazonia apunta al occidente”, explica el asambleísta Vaca.

Hace menos de un mes, el Gobierno autorizó que se transfieran 800 millones de bolivianos a las estatales Emapa y EBA para iniciativas productivas como la de la soya en San Julián (400 millones), lácteos en Challapata (45 millones) y una planta de procesamiento de almendras en Achacachi (45 millones).

“Es inaudito cómo nos ponen a un lado”, recalca el senador.

“La gente que vive en la región amazónica necesita trabajo, una actividad para mantener a su familia”.

Gladys Fariñas, dirigente.

320 MM de dólares. Esa es la cifra que aporta al país solo el mercado de la castaña por su alta calidad.

“Hay ideas simplistas sobre la Amazonia, como que somos gente que vive entre selvas, ríos y monos”.

Fernando Vaca, senador CC

Una región a la espera de un apoyo real

75% • De la economía de esta región depende de la producción de castaña.

24 millones de bolivianos • Se prometió para la industrialización de la almendra, algo que aún no termina de ser realidad.

25 mil familias • Aproximadamente se dedican al rubro de la castaña que implica su recolección y venta. Estas familias viven meses en el campo.

Guerra • La guerra entre Rusia y Ucrania ha influido en los precios de la castaña.
La libra llegó a costar cuatro dólares, cuando en su mejor momento se pagaba siete.

320 millones de dólares • Es la ganancia que trae el mercado de la castaña a Bolivia.

Representantes •La falta de representantes en la zona hace que la coordinación con el Estado no sea de las mejores.

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