Biólogos piden prevención contra roedores silvestres

Las familias que habitan en las comunidades rurales tienen mayor probabilidad de estar en contacto con los roedores silvestres; sin embargo, el desmonte y el cambio en el uso de suelos pueden ocasionar que estos animales busquen comida y refugio cerca de las casas, poniendo en riesgo a las personas, por lo que se requiere asumir medidas de seguridad e higiene específicas para evitar la proliferación de enfermedades transmitidas por los ratones.

La recomendación fue hecha por la directora de la Carrera de Biología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Adriana Rico quien remarcó que, “si vives en la comunidad rural es normal que haya roedores silvestres, por lo que es necesario contar con ciertas medidas de prevención, ya que los brotes pueden darse por el contacto que no es usual con estos animales”.

Explicó que la zoonosis son aquellas enfermedades que son transmitidas a los humanos por la fauna silvestre. “Muchas veces vienen (los contagios) por mamíferos porque tenemos bastante similitud con ellos, pueden ser de diferentes fuentes como primates, murciélagos o ratones, es normal y natural que estas poblaciones de animales tengan enfermedades, porque a la vez sirven para controlar los tamaños poblacionales y no todas son contagiosas”, agregó.

En junio se registró el fallecimiento de dos personas, ambos casos por infección viral hemorrágica en Caranavi por el virus denominado arenavirus que es transmisible a través de los ratones. Se conoce que el contagio entre humanos se produce por el contacto con fluidos corporales y especialmente con la sangre, pero no por la vía respiratoria.

La Directora de la Carrera de Biología de la UMSA, que conforma un proyecto de monitoreo desde el 2014, realiza investigaciones científicas sobre las enfermedades zoonóticas emergentes y re emergentes vinculadas con roedores con el objetivo de generar un grupo transdiciplinario de estudio, en el que se incluyó desde su inicio al Ministerio de Salud y el Servicio Departamental de Salud (Sedes).

Respecto del trabajo preventivo que se realiza con el mencionado proyecto, la especialista detalló que se ha comenzado a trabajar en la producción de material informativo y preventivo para “enseñar a las personas del área rural, cómo deben mantener sus viviendas y así evitar que los ratones ingresen a sus casas”.

“Depende de las personas cómo mantengan sus viviendas, ya que la diversidad de ratones entran a comer el grano”, afirmó la Directora de la Carrera de Biología y explicó que “el ratón defeca y orina con el patógeno y si se tiene contacto con los alimentos que no fueron lavados se pueden generar problemas”.

COMUNICADO DE BIÓLOGOS

En un comunicado proveniente de la carrera de Biología se especifica que las fiebres hemorrágicas virales (FHV) son un grupo de enfermedades que pueden llegar a ser mortales y que son causadas por los virus pertenecientes a diferentes familias, una de las cuales son los arenavirus.

En Bolivia se presentan dos formas y se encuentran en roedores silvestres de campo llamados “reservorio”: Machupo (Beni, Bolivia con su reservorio el ratón de la especie Calomys callosus), Chapare (Chapare, Bolivia con un reservorio desconocido).

En el documento, también se detalla que en el caso particular del virus Machupo, causante de la Fiebre Hemorrágica Boliviana (FHB), la enfermedad está restringida a dos provincias del departamento del Beni: Itenéz y Mamoré. Desde su descubrimiento (del virus) hace más de 50 años, a pesar que el reservorio Calomys callosus (roedor silvestre llamado llaucha) está ampliamente distribuido en tierras bajas a menos de mil metros sobre el nivel del mar, la Fiebre Hemorrágica Boliviana sólo ocurre en el noroeste de Bolivia y no en toda el área de su distribución.

Se aclara entonces que, “por esta razón y hasta que no se pueda confirmar que tipo de arenavirus es el causante de las fiebres hemorrágicas registradas en el departamento de La Paz, específicamente en el municipio de Caranavi, es poco probable que se trate de Machupo, por lo que no se puede afirmar que el reservorio sea Calomys callosus”.

La bióloga destacó que por esta razón “es fundamental cumplir con las campañas de captura de roedores de la zona que fueron planificadas por el personal del Ministerio de Salud y cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad requeridos para poder determinar la especie de roedor reservorio de la enfermedad en Caranavi”.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Entre las medidas de prevención difundidas por la Carrera de Biología se explica que en las zonas rurales y por el cambio del uso de suelo, algunas especies son más tolerantes a la presencia humana, e incluso pueden aprovechar los recursos de los cultivos, graneros y hasta viviendas y de esta manera pueden darse las condiciones para el contagio.

“El contagio se da a través del contacto con la orina, la saliva o con las heces de los ratones infectados, aunque se estima que sólo el 30 por ciento de las poblaciones del pequeño mamífero puede estar infectado, por lo que la prevención y mitigación no se soluciona con la desratización (aniquiliación), ya que esto puede traer consecuencias ecológicas en la zona”, aclaró la bióloga que tiene estudios superiores de doctorado en la República Checa.

Como medidas de prevención para evitar el contagio con los roedores silvestres se debe evitar: barrer los excrementos y respirar el polvo contaminado, bañarse en aguas estancadas donde puede contener la orina de los ratones infectados. También no se debe consumir alimentos o agua que se sospeche que estén contaminados y no manipular a los roedores vivos o muertos.

Si se intenta ingresar en un ambiente deshabitado por mucho tiempo, debe taparse la nariz y boca con tela o pañuelo y abrir inmediatamente las puertas y ventanas, esperar afuera por media hora, luego se debe rociar el piso mesas y estantes con agua con lavandina (una cuchara de lavandina en un litro de agua).

“También es importante ser tolerantes con las especies depredadoras como serpientes y aves principalmente búhos y lechuzas, por lo que no es recomendable cortar los árboles o colocar postes para que estas aves se posen durante la noche”, recomendó la directora de la Carrera de Biología.

Edwin Conde Villarreal

(CienciaBolivia)

El Diario.

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