Un trabajo de seguimiento e inteligencia entre la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la Policía Boliviana y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) derivó en el decomiso de 23 garrafas llenas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en tiendas de barrio de la ciudad de Potosí, donde el producto se ofrecía fuera de los canales autorizados.
La intervención se concentró en tres comercios ubicados en la avenida Jerusalén, puntos identificados durante las tareas previas de investigación. En esos lugares, según el reporte oficial, las garrafas se comercializaban a precios superiores a los Bs. 30, por encima de lo establecido para la venta regular.
Como resultado del operativo, la Policía Boliviana aprehendió a tres personas y puso el caso en conocimiento del Ministerio Público, que deberá desarrollar las investigaciones para determinar responsabilidades.
El director Distrital Potosí de la ANH, Luis Antezana, recordó que la comercialización y el almacenamiento de GLP, gasolina y diésel sin autorización están sancionados por el artículo 226 Bis del Código Penal, modificado por la Ley N° 100 de 2011. Esa norma contempla penas de tres a seis años de privación de libertad, además del decomiso de los bienes empleados en el ilícito.
Desde su rol como Ente Regulador, la ANH anunció que mantendrá la coordinación de operativos de control y fiscalización para evitar la venta y el almacenamiento irregular de GLP y combustibles líquidos, con el objetivo de hacer cumplir la normativa y garantizar el abastecimiento de hidrocarburos.




