La crisis de Ueno Bank no solo sacudió al sistema financiero paraguayo y provocó la salida del presidente Santiago Peña. También puso bajo la lupa los vínculos de la entidad con figuras y espacios políticos de la derecha internacional. El banco patrocinó en febrero de 2026 la primera edición de la Hispanic Prosperity Gala, celebrada en Mar-a-Lago, Florida, donde el consultor argentino Fernando Cerimedo recibió un reconocimiento.
El evento fue organizado por Latino Wall Street y contó con la participación de Javier Negre, periodista español y propietario de La Derecha Diario, quien formó parte del equipo organizador. Entre los asistentes y reconocidos también estuvieron el diputado brasileño Eduardo Bolsonaro, el asesor político Alex Bruesewitz y el empresario Bob Unanue. El presidente argentino Javier Milei participó mediante un mensaje en video.
La propia organización de la gala anunció a Ueno Bank como patrocinador oficial. Según la información publicada por Chequeado, la entidad figuraba entre los seis auspiciadores de la categoría Diamond, cuyo valor anunciado por los organizadores era de 100.000 dólares. No se ha establecido públicamente cuánto dinero desembolsó efectivamente el banco para ese patrocinio.
La relación con el poder político paraguayo también quedó bajo cuestionamiento. Ueno Bank pertenece al Grupo Vázquez, holding del empresario Federico Vázquez Villasant. Santiago Peña tuvo una participación accionaria del 1,58% en ese grupo hasta marzo de 2025, cuando vendió sus acciones, de acuerdo con reportes citados por medios paraguayos.
Durante la gestión de Peña, Ueno recibió importantes depósitos de instituciones públicas, entre ellas el Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de administrar los fondos jubilatorios. En marzo de 2026, las inversiones del organismo en el banco superaban el 10% de sus depósitos, por encima del límite establecido por la legislación paraguaya. Posteriormente, esa exposición se redujo al 9,7%.
La crisis se agravó cuando el Banco Central de Paraguay detectó que el índice de solvencia de Ueno había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La entidad inició un procedimiento de resolución el 2 de noviembre, medida que dejó temporalmente sin acceso a sus cuentas a cerca de 2,9 millones de clientes.
El escándalo derivó en un juicio político aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados y en la renuncia de Peña el 5 de noviembre, antes de que avanzara su posible destitución. La Fiscalía paraguaya también anunció que incorporará al exmandatario en investigaciones relacionadas con la supervisión del banco y la colocación de fondos públicos en la entidad. Peña, por su parte, sostiene que vendió su participación empresarial en 2025.




