“Me presenté a la CIDH como prueba de la persecución”

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“Si un indígena (Evo Morales) me quiere preso, bueno que me encierre de una vez”. Con esa premisa Adolfo Chávez, coordinador internacional de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), retornó a Bolivia después de tres años y tres meses.

Salió del país el 12 de noviembre de 2015 para asistir a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en París, donde se enteró de que la jueza Albania Caballero lo declaró rebelde y emitió una orden de aprehensión en su contra, por negarse a declarar en el caso Fondo Indígena. Desde entonces se quedó en Quito, Ecuador, sede de la COICA.

El proceso en su contra quedó en “fojas cero”, luego de que el Tribunal Constitucional, en 2016, emitió una resolución que señala que los indígenas investigados deben ser notificados e interrogados en su lengua nativa.

“Además, me acusaron por un tema político. Se me acusó falsamente porque Shirley Villegas tiene las pruebas de descargo del caso Fondo Indígena en su poder. Ella no quiere entregar”, afirmó Chávez en entrevista con Página Siete.

¿Cuál fue la razón por la que retornó a Bolivia?

Vi un momento oportuno. Si un gobierno de la tierra del occidente (en referencia a Evo Morales) se ensaña contra otro indígena, dije que me encierre de una vez. Tanto es su afán de verme preso.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sesiona en Bolivia, entonces hicimos coincidir este viaje para que la CIDH sea testigo de todo lo que ocurre.

Mi familia no sabía que había retornado a Bolivia, no les dije ni a mis hijos, previendo una detención en el aeropuerto.

¿Fue una decisión difícil?

Fue una decisión difícil pero no imposible. Como siempre digo: si las cosas son así, hay que enfrentarlas. Fue una alegría reencontrarme con mi familia. Estuve con ellos unas horas, luego me fui a Sucre.

¿Expuso su caso ante los comisionados?

Como dirigente de la COICA hemos acompañado a la delegación de Brasil, a la de CIDOB orgánica de Bolivia, que presentaron argumentos formales. Estuvimos en una sesión privada; con la CIDH hablamos muchas cosas en el tema de violación de derechos. Ahí me presenté como prueba de la persecución de este Gobierno.

¿Después de tres años cómo vio la situación en Bolivia?

Caducó mi cédula de identidad. Esperé más de cinco horas para recoger mi documento. Se llenan la boca diciendo que hay mucha plata en Bolivia. ¿Qué será cuando implementen la salud gratuita y sin dinero? Otro golpe más de mentiras que hace el Gobierno.

Los indígenas están divididos, ¿qué hará?

Los pueblos indígenas renacerán, así como la CIDOB nació sin un centavo. Tenemos que asumir esta responsabilidad.

Pagina Siete.