En entrevista con Urgente.bo, Ávila explicó que el objetivo central de la reforma electoral es modificar el artículo 11 de la Ley 018, que actualmente establece que las decisiones del TSE en materia electoral son de cumplimiento obligatorio, inapelables e irrevisables, salvo en asuntos de competencia del TCP. “Ningún Órgano Judicial, Legislativo, no puede entrometerse. No pueden suspender los procesos. Ahí se va ver primero la independencia del Órgano Electoral y segundo el tema del principio de preclusión que tiene que ser respetado”, sostuvo la autoridad.
El titular del TSE fue más allá al señalar que “ninguna resolución judicial o de otro Órgano del Estado puede suspender, paralizar, habilitar, inhabilitar candidaturas, no puede hacerlo. Y eso va a estar en la ley; el Órgano Electoral tiene que hacerse respetar como tal”. Con esta reforma, según Ávila, se busca además sancionar a las autoridades que pretendan vulnerar el principio de preclusión, que impide que las etapas de un proceso electoral sean paralizadas, repetidas o suspendidas.
La propuesta surge después de que el TSE anunciara en noviembre de 2024 que acataría el fallo del TCP que ratificó la paralización parcial de los comicios judiciales en cinco departamentos y permitió su desarrollo en el resto del país, un episodio que evidenció la necesidad de delimitar con mayor precisión las competencias entre los órganos del Estado en materia electoral.




