Gobierno desconoce auditoría y pide otro conteo de votos de 2019

El procurador general del Estado, Wilfredo Chávez, afirmó ayer que la Organización de Estados Americanos (OEA) no realizó “ninguna auditoría” a las fallidas elecciones de 2019 y que el análisis de integridad electoral entregado por el organismo incumplió los requisitos, por lo que no tiene validez.

Chávez convocó a hacer un nuevo conteo de las actas para terminar con el debate de si hubo fraude electoral o golpe de Estado en 2019.

Analistas le recordaron al Gobierno que fueron el mismo entonces canciller Diego Pary y el expresidente Evo Morales quienes pidieron la auditoría y se comprometieron, al menos tres veces, a cumplir con sus resultados.

“Un informe oficial de la Contraloría ha destapado que no ha habido jamás una auditoría. Nosotros vamos a iniciar lo que corresponda, con relación a este informe, para que se sepa la verdad en el foro que sea necesario, para que este tema no quede en la impunidad”, dijo en conferencia de prensa.

Aseveró que el estudio de la OEA no siguió los protocolos internacionales y nacionales de auditoría y que el organismo internacional incumplió el convenio firmado con el entonces Gobierno de Morales, en el punto referido a la fecha de entrega y los canales por los que el documento debía llegar al país.

Además, la OEA no revisó las 35 mil actas ni detalló en cuáles de éstas hay fraude electoral. “Ellos no han estado en los departamentos, no han verificado las 35 mil actas; en resumen, no ha hecho auditoría”, señaló Chávez.

El Procurador apuntó al secretario general de la OEA, Luis Almagro, como el responsable de emitir un informe “sesgado” que causó el supuesto “golpe” de 2019.

Chávez también convocó a que se realice un nuevo conteo de votos, pero sin la OEA, para “cerrar de una vez el tema del supuesto fraude”.

Indicó que el informe de la Contraloría “sirve en los canales internos” par ayudar a dilucidar “de una vez si hubo fraude o no”.

“Legalmente está cerrado el caso fraude; ahora vamos al tema de legitimidad”, dijo.

“Lo que queremos ahora es cerrar el capítulo, queremos demostrar en cancha”, aseveró, señalando que la Fiscalía ya cerró el caso denominado “fraude electoral”.

Dijo que lo que “estamos planteando, para que verifiquemos las actas, que supuestamente han sido fraudulentas, ¿no queremos saber eso?, son 30 mil actas. En cuánto tiempo lo hacemos, en 10 días, en 15 días, y salimos de la duda, no necesitamos de la OEA”.

La auditoría electoral fue solicitada por el mismo Gobierno de Morales el 22 de octubre de 2019, dos días después de la realización de los comicios nacionales que quedaron marcados por la paralización del sistema de conteo rápido de votos (TREP), que cuando se repuso arrojó una diferencia mínima que permitía a Morales vencer en primera vuelta.

El Secretario General de la OEA respondió el mismo 22 señalando que aceptaba realizar la auditoría, siempre que ésta sea vinculante. Una semana después, se firmó el convenio entre la OEA y el Estado de Bolivia y el 31 de octubre comenzó el trabajo del equipo auditor, compuesto por más de 30 especialistas de una docena de países.

El informe preliminar fue entregado el 10 de noviembre. El documento concluyó que hubo “manipulación dolosa” que buscaba beneficiar al MAS en las elecciones. El informe final llegó el 4 de diciembre.

 

MAS PROMETIÓ RESPETAR AUDITORÍA

En al menos tres ocasiones, el MAS se comprometió a respetar la auditoría electoral de la OEA. El 30 de octubre de 2019, el entonces canciller Diego Pary dijo que el estudio de la OEA sería vinculante y que el Gobierno respetaría sus conclusiones. El 2 y el 4 de noviembre, el presidente Evo Morales en actos públicos aseveró que el MAS respetaría la auditoría y que cumpliría con las conclusiones de ese estudio. Varios ministros y legisladores de ese partido también aseguraron que no objetarían la auditoría electoral.

 

VEN QUE GOBIERNO VIVE EN “REALIDAD PARALELA”

Tras el informe del procurador Wilfredo Chávez desconociendo la auditoría de la OEA a las elecciones de 2019, activistas y analistas consideraron que el funcionario vive una “realidad paralela” y que el MAS está segado por su “fanatismo ideológico”.

“Wilfredo (Chávez) cree que está en la URSS de Stalin o en la Cuba de Fidel para ejecutar su operación de ‘realidad alternativa’ o de borrar el pasado. No, Wilfredo: aquí tenemos memoria, que es la misma que nos dice que los mentirosos como vos ya no tienen lugar en este país”, publicó el analista Marco Zelaya.

En analista Gonzalo Chávez tuiteó: “En el mundo paralelo del fanatismo ideológico, ficciones en construcción: 1) No hubo auditoría de la OEA ni elecciones en 2019. Fue un viaje colectivo. 2) El FMI no asignó 326 millones de dólares, el dinero lo trajo un duende revolucionario y nos donó”.

La diputada de Creemos Laura Rojas opinó que “es vergonzoso que el masismo quiera imponer a la fuerza su falsa narrativa”.

“En Bolivia, en 2019, hubo fraude electoral que favorecía al MAS, por ese motivo Evo Morales solicitó la auditoría a la OEA, luego renunció y huyó”, sostuvo.

La auditoría de la OEA fue encargada por el mismo Gobierno, que se comprometió en más de tres ocasiones a respetarla.

Fuente: Los Tiempos

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