Economía de Evo: Bs 1,1 MM en activos, renta vitalicia y a punto de ser exportador

Evo Morales, el líder cocalero del Chapare y expresidente, tiene 1,1 millones de bolivianos en activos, una renta mensual de más de 21.000 bolivianos y está a punto de convertirse en un empresario exportador de pescado. Por otro lado, desde que dio el paso hacia presidir un sindicato, se convirtió en un “dirigente rentado”, según personas que lo conocieron en sus inicios como dirigente.

El exmandatario, sin descuidar su principal actividad, que es la dirigencia de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, está a punto de empezar una nueva faceta: la de empresario exportador, y dice que con ello busca mostrar otra cara del trópico de Cochabamba, que “mucha gente sataniza, criminaliza”. Junto a ello tampoco abandona su vida política como presidente del Movimiento Al Socialismo (MAS).

“Ya tengo ciertos cálculos, voy a ganar más que el Presidente con (la exportación de) tambaquí. Estoy aprendiendo”, manifestó el exmandatario el 26 de septiembre a Radio Kawsachun Coca. El objetivo que persigue -contó en la entrevista- es exportar a China y a otros países de la región.
Morales en uno de sus estanques piscícolas.

“Me visitaron algunos empresarios que vienen de América Latina a Expocruz y me buscaron para conocer las piscinas de tambaquí, les expliqué”, agregó Morales.

Después de su renuncia a la Presidencia, el 10 de noviembre de 2019, su vida dio un giro: estuvo un año en el exilio y en las elecciones de 2020 no figuró en la papeleta. De regreso al país, tras atender los requerimientos de una apretada agenda con sus organizaciones sociales, en enero de este año empezó su proyecto personal, con la “siembra” de alevines de truchas y tambaquís en 12 estanques. Su proyecto está afincado en el municipio de Shinahota (Cochabamba), donde tiene su chaco.

“Ya estoy planificando. Lo que sembré en enero voy a cosechar los primeros días de octubre”, anunciaba el exmandatario a la radio cocalera.

Su renta y sus activos

A pesar que el 15 de octubre de 2007, en su segundo año como presidente, Morales aseguró que cuando dejara el cargo no recibiría ninguna renta del Estado, desde enero de este año se beneficia con un “reconocimiento pecuniario” mensual, que asciende a 10 salarios mínimos de por vida (21.640 bolivianos).

En su última declaración jurada de bienes a la Contraloría General del Estado, que data del 12 de diciembre de 2019, Morales registró activos por 1.191.074 bolivianos (anotó ocho bienes).

Entre los inmuebles que tiene está una casa de tres plantas en una de las zonas más exclusivas de la ciudad de Cochabamba. Se ubica en el norte, en la zona de Coña Coña, cerca de la urbanización Las Magnolias III.
Evo Morales en la ch’alla de una de sus casas en 2019.
Foto: ABI

El otro inmueble está en el sector sur, en el barrio Magisterio La Rinconada, que es una zona de migrantes mineros y campesinos. Ésa fue la primera casa de Morales en la Llajta, la que obtuvo cuando era dirigente de la federación del trópico.

Cuentan a este medio que cuando ganó las elecciones por primera vez, en 2005, fue en esa vivienda, en la que sólo tenía una habitación, donde Morales esperó los resultados electorales, sentado frente al televisor. El cuarto que tenía en esa zona se convirtió en ese entonces en el centro de reuniones de la dirigencia política del MAS.

Pero el punto neurálgico de su vida no está en la capital cochabambina, sino en el trópico. En Villa 14 de Septiembre está su chaco, un terreno rodeado de plantaciones de árboles frutales y ahora de una docena de criaderos de peces, entre truchas y tambaquís.

Antes de renunciar a la Presidencia, el 10 de noviembre de 2019, Morales decía que volvería a su chaco, donde quería instalar un restaurante. No obstante, su perspectiva cambió desde que vio el potencial en la piscicultura, en especial de los tambaquís, un pez nato de la Amazonia, que el mes pasado fue declarado como “patrimonio cultural gastronómico intangible” del Chapare.

Además de sus bienes en el trópico, se conoce que el exmandatario también posee una propiedad comunal en la localidad Isallavi, cantón Orinoca del departamento de Oruro, donde nació y vivió su infancia y adolescencia de forma intermitente hasta principios de la década de los años 80, cuando con su familia migró al Chapare. Su vivienda de Orinoca, de adobe y techo de paja, está intacta y la visitó recientemente para la filmación de un documental sobre su vida.
La casa de Morales en Orinoca, Oruro.
Rodaje de un documental sobre Evo Morales.

“Dirigente rentado”

Su vida sindical comenzó casi a la par de su vida como productor de coca. En 1985, después de dos años de haber llegado al trópico de Cochabamba, fue elegido como secretario de deportes de una organización. En 1988 asumió como secretario ejecutivo de la Federación del Trópico de Cochabamba.

Desde esa época, cuando pasó a ser máximo dirigente de los cocaleros y debía dedicar todo su tiempo a la actividad sindical, recibe “aportes” de las bases.

“Evo Morales nunca ha vivido con su propio gasto, siempre con cuota sindical que ponían (las bases) cada mes para sus gastos de alimentación, alojamiento, viajes, para todo”, sostuvo Román Loayza, exdirigente de la Csutcb y fundador del MAS.

En el libro La crónica, el periodista y escritor Martín Caparrós incluyó una crónica suya de 1991 sobre Bolivia. El relato titula Bolivia: los ejércitos de la coca y cuenta, entre otros detalles, cómo un Evo Morales de 31 años “es el único dirigente rentado de la Federación”. Ese privilegio, según el relato de Caparrós, no lo tenían los demás dirigentes sindicales, que dos semanas debían dedicarse a su actividad sindical y otras dos debían cultivar coca en sus chacos.

“Los dirigentes cocaleros tienen un apoyo de las bases cocaleras. En aquella oportunidad el aporte era de un boliviano mensual, pero estamos hablando de 20.000 cocaleros de la federación del trópico, lo que significaba 20.000 bolivianos al mes. Si se toma a las Seis Federaciones, que eran más de 50.000 cocaleros que aportaban un boliviano mensual, la cifra es mayor. Eso fue hace más de 25 años”, cuenta a Página Siete una fuente que conoció a Morales en su época dirigencial.

En las tres décadas que pasaron, los aportes al sindicato se fueron incrementando de un boliviano a cinco y después, indica el informante, a 10 bolivianos mensuales, aporte que se determina de manera orgánica.

La fuente cuenta que los aportes de los cocaleros solventan todas las actividades de todos los dirigentes sindicales, desde su alimentación hasta los viajes al interior o exterior, además que sirven para la realización de eventos como asambleas y congresos.

“Esos aportes solventan toda la actividad sindical porque es imposible para un dirigente que trabaja 24/7 que mantenga sus actividades agrícolas. Entonces, como una forma de retribución, los cocaleros hacen sus aportes; además que es interesante porque así no se depende (económicamente) de ninguna ONG, sino que son aportes propios”, menciona la fuente.

A principios de agosto, Morales, junto a diputados del MAS, viajó en una nave de la FAB a Tarija. Un día después, el líder cocalero aseguró por sus redes que el costo del vuelo se cubrió con “aportes solidarios”. El diputado Héctor Arce, del MAS, uno de los que lo acompañó, manifestó que el alquiler de esa nave costó 10.500 bolivianos. El viernes pasado se conoció que el helicóptero en el que Morales viajaba junto con el senador Leonardo Loza y el embajador Mario Cronembold sufrió un percance.

“Ya tengo ciertos cálculos, voy a ganar… voy a ganar más que el Presidente con (la exportación de) tambaquí”.

Evo Morales, expresidente

Pagina Siete

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