En medio de los bloqueos y protestas que afectan a distintas regiones del país, el expresidente Carlos Mesa cuestionó esta forma de presión social y sostuvo que Bolivia lleva décadas sometida a grupos minoritarios que, a su juicio, imponen sus demandas mediante la violencia y el cierre de carreteras.
“Llevamos casi medio siglo de un país secuestrado por las minorías violentas, dueñas de calles y carreteras”, escribió Mesa en una publicación difundida en sus redes sociales.
El también historiador señaló que, desde el retorno de la democracia en 1982, el país ha atravesado de manera recurrente bloqueos, marchas, ultimátums, pliegos petitorios y pérdidas económicas millonarias que, según afirmó, han derivado en “crisis violentas de saldos dolorosos y frustrantes para el país”.
Mesa consideró que este patrón de conflictividad se ha repetido incluso en momentos que despertaron grandes expectativas en la población, pero que terminaron marcados por la confrontación y la inestabilidad.
El exmandatario ejerció la Presidencia de Bolivia entre 2003 y 2005, periodo que concluyó con su renuncia en medio de intensas protestas sociales y movilizaciones en varias regiones del país.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión política y social, con bloqueos de caminos y demandas que incluyen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.




