La tensión entre el magisterio urbano y la Policía se incrementó este viernes en los alrededores de la plaza Murillo, en La Paz, donde se registraron empujones y gritos entre profesores y agentes del orden. Los docentes, que iniciaron sus protestas la semana pasada, se movilizaron hasta la Casa del Maestro con la intención de cumplir una de las medidas anunciadas: crucificarse como señal de rechazo a la descentralización de los institutos técnicos de Bolivia.
Sin embargo, un grupo de policías llegó hasta ese lugar y evitó que los maestros concretaran la medida, lo que derivó en momentos de alta tensión entre ambos bandos. La situación no pasó a mayores, pero evidenció el clima de confrontación que rodea la protesta.
"Les hemos pedido que retrocedan con su intención de descentralizar la educación boliviana, con la intención de transferir la administración de los recursos humanos de los institutos a favor de las gobernaciones", expresó Miriam Ayala, ejecutiva nacional de los maestros urbanos de Bolivia, al explicar la demanda del sector.
El magisterio rechaza que la administración del personal de los institutos técnicos pase a manos de las gobernaciones, medida que consideran perjudicial para el sistema educativo. Las protestas, que se mantienen activas desde la semana pasada, tienen como escenario principal los alrededores de la plaza Murillo, sede de los poderes del Estado.
La dirigencia de los maestros urbanos había advertido con radicalizar sus medidas de presión a partir de este viernes, y la crucifixión era una de las acciones simbólicas previstas. El despliegue policial impidió que se llevara a cabo, aunque no se descartan nuevas movilizaciones en las próximas horas.




