Vicuñas son víctimas de cazadores furtivos

A pesar de ser declaradas especies protegidas, diez vicuñas nuevamente fueron víctimas de cazadores furtivos, que en esta ocasión las desollaron con la finalidad de comercializar con su fibra y cuero en el sudeste potosino.

Según reporte de Erbol, el hallazgo fue realizado el domingo pasado, en la región entre Villa Candelaria y Puerto Chuvica, en el municipio de Colcha K, después de que un comunario, en medio de sus labores, observó a una vicuña herida amarrada de las patas.

Las autoridades municipales y de la Policía procedieron a realizar un rastrillaje, para dar con los autores del delito. El responsable de Medio Ambiente del municipio, Reynaldo Cáceres, informó que las vicuñas fueron encontradas trasquiladas. Y que una tenía amarradas las patas con cadenas.

El responsable de Seguridad Ciudadana, Huber Flores, explicó que las cadenas forman parte de un dispositivo casero que los cazadores usan como trampa, para atrapar a los animales.

Explicó que los cazadores persiguen en motos a las vicuñas, para hacerlas cansar y entonces lanzarles las trampas. Indicó que, por las características del hecho, los autores seguramente ya cometieron este delito en el pasado.

La cacería deja cientos de animales muertos, aun cuando la Ley de Ambiente 1333 la prohíbe y establece, de manera general, una pena privativa de hasta tres años para quienes matan a especies protegidas. El Código Penal establece una condena de uno a seis años por el delito de destrucción o deterioro de los bienes del Estado y la riqueza nacional.

Para el Grupo de Especialistas de Camélidos Sudamericanos la falta de una implementación efectiva de penas es uno de los factores que facilita la caza.

El Diario

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