Proyecto voluntario del Rotary Club ayudará a comunidades

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Con el apoyo de voluntarios de los Estados Unidos, el Rotary Club logró establecer, en coordinación con los pobladores, un programa de enseñanza e instalación de agua potable en el municipio de Quime.

Gracias al trabajo de los voluntarios del Rotary Club San Jorge, junto con sus colegas de Hobbs, se pudo instaurar un programa de alfabetización con adultos, enseñanza en costura, repostería, voluntariado en campañas de salud, entre otros.

Los voluntarios ahora trabajan en el proyecto para la dotación de agua potable para la población de Quime, ya que los organizadores de la propuesta se sorprendieron mucho al ver que las comunitarias tenían que cargar el líquido elemento recorriendo largas distancias, con el fin de poder ayudar al resto de la comunidad.

Quime es un sector minero, donde existen muchas mujeres jóvenes y muchas de ellas son viudas, por las difíciles condiciones laborales de sus esposos; a tal punto que la población femenina es mayor a la masculina.

El programa está dirigido hacia las mujeres del lugar, para que puedan lograr mejores condiciones de vida, en base a las enseñanzas que les otorga de manera gratuita el programa del Rotary Club, que dirige el proyecto, cuyos miembros de la organización internacional son: Bob Reid, Mauricio Steverlynck y Ximena Murillo.

Quime fue elegido, para ser beneficiado con los proyectos, a raíz de una exposición, la cual fue vista por Bob Reid en el extranjero, donde se mostraba las necesidades de la población, es así que se contactó con Steverlynch, representante del Rotary Club San Jorge. Actualmente, 400 mujeres están siendo capacitadas dentro del proyecto, las mismas que luego pasarán a ser las nuevas instructoras. El presupuesto para el aprendizaje, maquinaria textil e instalación de agua potable, proviene de los recursos donados por la organización.

El personal extranjero llegó a Bolivia el 2011, encabezados por Bob Reid, quien utilizando sus propios medios para realizar una exploración y realizar un análisis de necesidades, se propuso trabajar con los gobiernos y autoridades locales.

Es así que se determinó dirigir la ayuda hacia las mujeres, para que éstas puedan tener conocimientos y mantenerse por su propia cuenta. Se impulsó la capacitación en salud, ya que relatan que distintas comunitarias no sabían que se encontraban embarazadas por falta de conocimientos y de esa manera tampoco podían realizar una planificación familiar.

El Diario.