Miles de pasajeros rurales circulan por vías alteñas

Cientos de minibuses parten cada día, desde la terminal de Villa Esperanza, hacia diversas poblaciones del altiplano paceño.

Miles de pobladores de regiones próximas a la urbe alteña llegan, cotidianamente, para comercializar sus productos, hacer algunos trámites, recibir atención médica o adquirir productos que no existen en su comunidad.

Los transportistas se quejan por los constantes bloqueos por conflictos en zonas de El Alto y adyacentes, porque merman sus ganancias y destrozan sus coches, ya que tiene que usar vías alternas que no están adecuadas para la circulación.

Las carreteras en el altiplano paceño se han convertido en peligrosas, el asfalto ayuda a conservar mejor el motorizado, pero algunos malos choferes aplican demasiada velocidad con fatales consecuencias para los usuarios.

Los minibuses han reemplazado, en gran parte, a los antiguos buses que ahora se ven muy poco en las vías del altiplano del departamento de La Paz.

EL DIARIO presenta imágenes de temas que afectan o benefician a los habitantes alteños.

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