Víctimas de la guerra del gas recuerdan con una misa al primer caído en ese episodio y califican de «cobarde» a Mesa

Las víctimas de la guerra del gas de octubre de 2003 recordaron el martes con una misa a José Luis Atahuichi, el primer caído en ese episodio luctuoso de la historia de Bolivia, y calificaron de «cobarde» a Carlos Mesa, quien era vicepresidente en ese entonces y hoy presidenciable por Comunidad Ciudadana (CC).

Un día como hoy en 2003, comenzaba el paro cívico y el bloqueo de calles en la ciudad de El Alto bajo la consigna de «gas para los bolivianos» y «Asamblea Constituyente».

La sublevación popular intentó ser acallada con balas y una de ellas segó la vida de Atahuichi, quien era un extrabajador minero del distrito de Huanuni, quien se sumó a la lucha del pueblo alteño, mientras las Fuerzas Armadas por órdenes del entonces ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzain, buscaban impedir el arribo de más de 800 trabajadores mineros a la sede de Gobierno.

«Carlos Mesa fue también un actor principal de octubre negro, la población conoce, ahora recordamos a nuestro hermano Atahuichi caído por la lucha del gas», dijo Nasario Ramírez, una de las víctimas de esos hechos.

Recordó que Mesa en marzo de 2018 se negó a ser testigo de cargo en el juicio que una corte federal de Estados Unidos instauró contra Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín a pedido de las víctimas que buscaban un resarcimiento económico, pese a que le enviaron solicitudes escritas.

«Es un cobarde para nosotros Carlos Mesa, un cobarde que no ha querido ir a la audiencia a decir la verdad de la masacre que ha hecho Gonzalo Sánchez de Lozada», afirmó.

Por su parte, el exdirigente de la prensa y uno de los primeros ejecutivos de la Central Obrera Regional, Julio Mamani, dijo que gracias la lucha de cada uno de los alteños se evitó que Sánchez de Lozada venda el gas boliviano a Chile y Estados Unidos y recordó la caída de Atahuchi en la defensa de los recursos naturales.

«Que rabia, qué coraje nos da, si este señor nos ha masacrado, mucha gente por culpa de Mesa no tiene papá, no tiene mamá, han perdido sus hijos por eso hemos hecho una misa para nuestro hermano el primer caído de las jornadas de lucha, José Luis Atahuichi», afirmó.

Mesa volvió a la arena política luego de haber renunciado tres veces a la presidencia en 2005 con la justificación de que no podía gobernar el país bajo presión, lo que dejó a Bolivia en una de sus peores crisis políticas.

El ejecutivo de la Federación Sindical Única de Comunidades Agrarias de Radio Urbano y Suburbano (Fesucarusu), Sixto Tallacagua, señaló que «fácilmente» Mesa pasea como candidato en la ciudad de El Alto, pero instó a no olvidar su participación en la guerra del gas.

«Hemos defendido nuestros recursos naturales y eso no debemos olvidar nunca, ahora fácilmente ese señor Carlos Mesa anda como candidato a la presidencia en la ciudad de El Alto, por eso más que todo jóvenes, señoritas, ese momento ustedes no han vivido como nos han asesinado y bañado con la sangre de nuestros hermanos y eso nos debe de concientizar», dijo.

El Gobierno de Sánchez de Lozada y Mesa dejó el saldo de 67 muertos y más de 400 heridos en las jornadas de octubre negro, en 2003, cuando la población se resistió a la exportación de gas por Chile a Estados Unidos.

esb/ma ABI

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