Trato insensible de funcionarios públicos

Las personas de la tercera edad, fuera de ser maltratadas por sus familiares, en muchos casos reciben un trato displicente o de abuso por parte de funcionarios públicos, especialmente los de condición humilde.

Muchas personas que superan los 70 años, llegan a ser agredidas por sus familiares, sobre todo hijos e hijas, quienes cegados por la ambición buscan la manera de afectar psicológica y físicamente a sus padres o abuelos, con el único propósito de que abandonen sus bienes materiales, en ese proceso es que existe agresiones físicas, las cuales deberían ser humana y adecuadamente valoradas por los profesionales de medicina forense, aspecto que es observado por las víctimas y población litigante, quienes identifican a médicos “maltratadores”.

El médico observado por la Defensoría del Adulto Mayor, sería Marco T. C., quien de forma abrupta y sin entender que la persona es una adulta mayor con problemas de salud, por haber sufrido una embolia, fue identificada como la persona que genera malos tratos al adulto mayor.

En tanto la señora quien estaba siendo acompañada por una nieta y personal del Municipio, no dejaba de llorar desconsoladamente, al haber sufrido maltrato ante el médico forense, instancia que depende de él realizar una adecuada valoración, para poder lograr obtener un certificado que le permita hacer justicia y poder recuperar sus bienes, pero ante el maltrato que tuvo que enfrentar, ella solo se resignó a su sufrimiento.

“Este médico Marco T., va a ser denunciado por realizar malos tratos, no solo a una adulta mayor, sino al parecer es una persona que no tienen paciencia con la ciudadanía, está cansado de realizar sus atenciones y al ver una mujer de pollera, humilde, con pocas posibilidades de hacerse entender por haber sufrido una embolia y estando en silla de ruedas, directamente le exige que sea ella quien se saque su ropa. Ahora este tipo de maltrato puede evidenciarse que genera una afección fuerte en la psicología de la adulta mayor, quien no para de llorar”, observó una de las acompañantes de la señora.

En la fiscalía y sobre todo en las oficinas donde se realiza la valoración de medicina forense, son constantes las denuncias de maltrato por parte del personal, sobre todo dirigido apersonas adultas mayores. “No es posible que esto quede impune, que pese a que está acompañada la persona, reciba malos tratos, imagínese si ella estaba sola, que hubiera pasado, la abuela esta traumada”, añadió.

En tanto, la adulta mayor que solicitaba un certificado de médico forense, luego de calmarse, por el llanto incontrolable que le generó el maltrato lamentó que supuestos “profesionales” en salud quienes están a cargo de medicina forense no atiendan con la calidad que requieren ser atendidos, sobre todo los adultos mayores. “Yo solo pido respeto, que nos traten bien a las personas mayores, a malas me ha tratado, ¡ya de una vez!, ¡ya te has sacado!, qué te voy a revisar, si no te has sacado nada, de una vez ¡desvístase que cree que le voy a esperar!”, serían las frases con las cuales el médico identificado como Marco T. habría maltratado a una adulta mayor en la víspera, de acuerdo con la víctima.

En tanto, los litigantes que constantemente deben solicitar informes de médico forense observaron que en dicha instancia, los médicos carecen de profesionalismo, paciencia y entrega de servicio, sobre todo cuando deben atender a las personas adultas mayores, a quienes a gritos, pretenden hacerles apresurar para que puedan ser revisados y valorados, luego de que ellos llegan de ser víctimas de maltratos en su entorno familiar.

“Yo estoy pasando por estas oficinas y me parece que estos médicos no tienen paciencia o les obligan a trabajar, porque con los gritos, pensé que la señora estaba siendo maltratada por su esposo o algo, pero había sido el médico, aspecto que es criticable desde todo punto de vista. Cómo es posible que si los forenses no tienen paciencia, entonces deberían irse a sus casas, si están cansados de atender a la población, que den un paso al costado y que se designe personal idóneo, capacitado y que atienda humanamente. No por ser mujeres de pollera o por no expresarnos nos van a gritar, nos van a maltratar, yo he escuchado como la ha botado a la señora, ¡fuera de aquí!, vaya a quejarse donde sea, ¡fuera de aquí!, le ha dicho a la adulta mayor, eso es reprochable totalmente y este supuestos profesional debe ser procesado”, añadió una testigo del maltrato que afectó a la adulta mayor.

El Diario.

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