Tráfico de órganos: suspenden trasplantes en el Hospital Obrero

Los trasplantes de riñón en la Unidad de Nefrología del Hospital Obrero de La Paz, dependiente de la Caja Nacional de Salud (CNS), fueron suspendidos desde hace cinco días, cuando la Policía arrestó a dos médicos por una denuncia de tráfico de órganos. Uno de ellos, el único trasplantólogo del nosocomio, está con detención domiciliaria desde el sábado pasado y no puede acercarse al establecimiento de salud.

En la actualidad, hay tres personas afectadas por la suspensión de los trasplantes y decenas de asegurados se encuentran preocupados porque eran pacientes del profesional imputado.

“Los trasplantes fueron suspendidos desde la pasada semana, desde el día cuando se inició la investigación”, reveló ayer un funcionario de la Caja Nacional de Salud (CNS) Regional La Paz que pidió guardar su nombre en reserva. Aseguró que las intervenciones están suspendidas hasta “que se cuente con una seguridad jurídica y se haga una revisión de los protocolos”.

Según datos de la Unidad de Nefrología del Hospital Obrero, en estos cinco días “se suspendieron tres trasplantes”.

El pasado jueves, la División de Trata y Tráfico de Personas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) denunció un supuesto caso de tráfico de órganos en el Hospital Obrero.

Por este caso, la justicia determinó el viernes que la hija de la paciente que tenía previsto recibir el riñón, sea detenida de forma preventiva en la cárcel de Obrajes. “Es sindicada de presionar y amenazar a la supuesta donante que a último momento se arrepintió”, dijo la Fiscalía.

La justicia dio detención domiciliaria al nefrólogo, quien además no podrá acercarse al hospital.

El funcionario de la CNS sostuvo que, entretanto, se trabajará en normas para subsanar “el vacío legal y abismal” respecto a los protocolos de los trasplantes. Añadió que eso servirá para evitar que en un futuro se suspendan “las cirugías de los pacientes a causa de una denuncia de evidente cobro de particulares”. “Eso va en perjuicio de otros enfermos”, dijo.

Según el gerente general de la CNS, Juan Carlos Meneses, cada semana, se realizan tres trasplantes en el Hospital Obrero.

Página Siete conversó ayer con varios pacientes. “No sabemos qué haremos. No nos informan nada aún. Sólo sabemos que detuvieron a uno de los mejores médicos, pero no sabemos hasta cuándo se suspenden las cirugías”, dijo un asegurado.

Otra paciente de esa unidad sostuvo que es necesaria una investigación sobre este caso, pero se debería pensar en no afectar a los otros enfermos. “Nosotros dependemos de los especialistas para vivir”, dijo Manuel, quien reiteró que “los pacientes están muy preocupados”.

Indicó que piden a las autoridades de la CNS resolver de la mejor manera este caso y garantizar la presencia de un especialista en la unidad. “Solicitamos que se regularice la atención”, añadió.

Desde la regional de la CNS se informó que al “tratarse del único nefrólogo (especializado) y al no evidenciar ningún ilícito en su comportamiento, el doctor será transferido a otra unidad, donde continuará con la atención a los pacientes, prevaleciendo el precepto de que primero es el derecho a la vida”. Se indicó, además, que el traslado del profesional durará el tiempo que requiera la investigación.

Se informó que el Comité de Trasplante realizará “un control de calidad exhaustivo de esas atenciones”. “Incluiremos algunos elementos que indiquen que ante la menor sospecha o indicio de que exista una transacción económica entre donante y receptor, como medida hospitalaria, se suspenderá el trasplante de forma inmediata”, añadió.

Recalcó que es importante completar algunas normas de trasplante renal, ya que existe un vacío legal, por ejemplo, en el tema de “confiabilidad”. “En ningún país del mundo se sabe quién es el donante y quién es el receptor de un órgano, pero (en Bolivia) todo el mundo sabe que Pepito Pérez donará a Juanita Mamani”, dijo a modo de ejemplo.

Imputación

La fiscal del caso, Evelín Calderón, explicó que el nefrólogo fue imputado por el delito de tráfico de personas. “Su conducta se acomoda al tipo penal de trata de personas y de trata interna, porque la trata tiene características específicas y el Estado a través del Ministerio Público debe perseguir este delito”, dijo.

Puntualizó que en la trata hay variantes entre la captación y explotación. “Y el caso se acomoda a la explotación porque tiene varias finalidades, ya que, por el trasplante de órgano, el médico amenazó y coaccionó a la víctima, cuando ella se desanimó a la ‘pseudo’ donación”, dijo. Resaltó que el médico tenía conocimiento de la situación de vulnerabilidad de la “supuesta víctima” y se aprovechó de ese tema.

La Fiscalía anunció que en los próximos días se convocará a los médicos que forman parte del Comité del Hospital Obrero para que brinden sus declaraciones informativas, como parte del proceso de investigación del caso.

“El comité de médicos tuvo que conocer lo sucedido porque el pasado lunes la víctima se habría realizado varios exámenes de laboratorios previos al trasplante del órgano”, explicó Calderón.

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