SUS no cubre atención a víctimas por mala praxis

Las personas que fueron víctimas de la mala praxis médica en la ciudad de El Alto demandan al Ministerio de Salud ampliar las coberturas de prestaciones para ese sector, por considerar que el Seguro Único de Salud (SUS) no cubre sus tratamientos, muchos de ellos con medicamentos de última generación que no están contemplados en el SUS, indicó David Inca, presidente de la Asociación de Víctimas de Mala Praxis Médica en El Alto.

Explicó que la mayoría de las víctimas de negligencia médica están en una situación que merecen atenciones de Tercer Nivel, necesitan medicamentos de tercera generación, fisioterapias, radioterapias y otros.

“Muchas de estas personas sufre de hipoxia que les ha afectado al sistema neurológico y una aspirina no les sirve para nada, necesitan medicamentos complejos para poder estabilizar las convulsiones que tiene. Otros pacientes fueron afectados en sus riñones y necesitan quimioterapias y otros que tiene parálisis corporal necesitan fisioterapias y eso no lo puede dar el SUS en su Primer Nivel”, afirmó.

Explicó que estos temas fueron planteados a las autoridades del Ministerio de Salud de manera oportuna cuando se analizaba la implementación del Sistema Único de Salud (SUS) y se definió su afiliación, pero en este momento el SUS solo da atenciones en el Primer Nivel y los afectados no necesitan esa atención.

“No necesitan un paracetamol, una aspirina, o gasa, necesitan atención compleja que solo pueden dar hospitales de Tercer Nivel (Â…) nos han dicho que la implementación del SUS será progresivo, pero muchas de estas personas necesitan una atención permanente no progresiva”, sostuvo.

Un reporte de la Asociación de Víctimas de mala Praxis Médica en El Alto indica que de las 20 personas afiliadas, los casos más recurrentes son las hipoxias o la falta de oxígeno en el momento de la operación que provoca problemas cerebrales y neurológicos. “Por eso necesitan medicamentos de tercera generación”, precisó Inca.

También existen casos de personas que quedaron paralíticas y se necesitan fisioterapias continuas, prestaciones médicas no existen en una posta sanitaria.

Otros pacientes necesitan medicamentos de extrema complejidad y muchos de estos medicamentos no están en el catálogo de fármacos.

“Eso quiere decir que aunque estén en el SUS esos medicamentos tiene que ser comprados por el paciente y son costos muy elevados y ahí el SUS tampoco ayuda”, afirmó.

Ante estos cuestionamientos, los representantes de la Asociación de Víctimas de mala Praxis Médica de El Alto, sostendrán una reunión con las autoridades del Ministerio de Salud, donde harán conocer su pliego de peticiones que tienen que ver con las atenciones médicas, medicamentos y el Sistema Único de Salud (SUS).

“Lo que estamos planteando es que haya un comité de evaluación de estos casos para beneficiar a estas personas concretas, no son miles, pero necesitan este tipo de apoyo. También estamos pidiendo que intervenga la ayuda de la Lotería y el Despacho de la Primera Dama”, aseveró.

En Bolivia, “mala praxis” es un lastre que pulula en el ejercicio profesional de la medicina y de aquellos llamados centros médicos que atienden clandestinamente con personal descalificado y que han cobrado muchas vidas en nombre de la perfección estética.

El Comité de Lucha contra la Negligencia Médica ha registrado 5.000 casos de incuria, algo así de 200 por año. Solo el 5% de las denuncias han sido resueltas favorablemente.

Falta regular jurídicamente la relación médico-paciente para la aplicación apropiada de sanciones penales, que hoy transitan el Código Sustantivo en sus artículos 260 (homicidio culposo), lesiones gravísimas (270), lesiones graves y leves (271) y lesiones culposas (274). El drama de la mala praxis continúa.

El Diario.