Sobre presupuestos de campaña y otros gaffes

No hay mejor defensa que el ataque, dice el proverbio, y mucho mejor si, como se sugiere en El arte de la guerra, se “ataca a la estrategia del enemigo”. Sobre todo si ese enemigo la ofrece en bandeja.

Eso es lo que hemos visto en esta semana como consecuencia de una entrevista que dio el flamante vocero de Comunidad Ciudadana (CC), Diego Ayo, a Página Siete: un suculento plato servido a gusto de la campaña oficialista de la reelección.

Sucede que Ayo, reconocido analista y politólogo, deslizó varios comentarios polémicos en dicha charla.

Fiel a sí mismo antes que a cualquier rol o cargo, el analista reveló las razones de su alejamiento de la Fundación Pazos Kanki, que es de Samuel Doria Medina; hizo críticas a éste y a Oscar Ortiz, pues en su criterio ambos juegan al año 2025, por tanto a la continuidad de Evo Morales. También dejó entrever que en su partido se vive un “desorden caótico democrático”. Además, despejó cualquier duda sobre un supuesto discurso light de Comunidad Ciudadana en relación al MAS.

Entre los temas abordados en la entrevista también estuvo el tema del financiamiento a las campañas. Ayo, al hablar sobre la asimetría electoral que se vive en el país, sostuvo textualmente: “Solamente Manuel Canelas maneja más de 150 millones de dólares y nosotros no llegamos ni a 10 millones juntando todos los aportes de la ciudadanía civil”. Acto seguido, las periodistas le consultaron: ¿De qué aportes está hablando? A lo que él respondió: “Ciudadanos, ferias, quermeses, personas particulares que han dado plata y que vienen dando. No hemos recaudado ni siquiera el 20% de lo que se pensaba recaudar”.

De inmediato, esas respuestas fueron motivo de notas en medios estatales y posts en redes sociales. La agencia de noticias gubernamental ABI se apresuró en publicar titulares como “Ayo anuncia que Mesa recaudó $us 10 millones con quermeses y aportes”, mientras y el ministro de Comunicaciones, Manuel Canelas tuiteó: “Excesiva entrevista inaugural de Diego Ayo: habla de 10 millones de dólares que tiene CC para la campaña, recogida en jugosas quermeses; llama a Doria Medina infantil y mezquino; y vuelve a sugerir lo de mirarse el ombligo en Santa Cruz. Ya es demasiado”.

De ahí en más las palabras de Ayo se volvieron sobre él como una avalancha. Como si hubiese firmado una declaración jurada de bienes, sus afirmaciones fueron difundidas y sacadas de contexto, incluso por su propio partido. Comunidad Ciudadana aclaró que “no se puede, en ningún caso, concluir que hemos presupuestado un monto de 10 millones de dólares para la campaña electoral. Tal cifra está completamente alejada de la realidad”.

El vicepresidente Álvaro García Linera afirmó que Carlos Mesa recibe financiamientos de “narcos y enemigos del país” para su campaña electoral y calificó de sospechoso que la agrupación opositora tenga algo de 10 millones de dólares recaudados en quermeses y donaciones. “Nosotros vamos a enfrentar sus 10 millones de dólares espurios, cochinos y mal habidos con la conciencia y el corazón de los bolivianos, con el esfuerzo de la gente humilde”, dijo.

Mesa, a través de las redes sociales, descalificó las declaraciones del “vicepresidente del Gobierno más corrupto de la democracia (…), un gobierno comprometido con el narcotráfico de manera comprobada”.

Pero, mientras un Ayo torpedeado por todos los flancos redactaba su carta de renuncia a un cargo apenas estrenado, y todos pedían cuentas a CC por sus millones, nadie se ocupaba de cuestionar los gastos del partido oficialista en actividades electorales.

El MAS, que nunca ha transparentado cuánto utiliza en sus (permanentes) campañas ni ha sido ni es cristalino con el uso y abuso que hace de los recursos del Estado para fines proselitistas, cayó con uñas y dientes sobre las declaraciones de Ayo; lo mismo hizo Ortiz, Bolivia Dice No y otros actores políticos.

Finalmente, Ayo admitió su error y dimitió “para no causar daño a la candidatura de Mesa”. “Probablemente no sirvo como vocero”, sostuvo.

Y al parecer, su propio candidato le dio la razón cuando anunció: “He lamentado la renuncia de Diego. Él lo ha hecho para evitar la manipulación grosera que el Gobierno está haciendo de las declaraciones que hizo a un medio de comunicación, de modo que sí he aceptado su renuncia”.

Horas después, Comunidad Ciudadana se deshizo de la incomodidad anunciando que el presupuesto para su campaña era de 52,8 millones de bolivianos, aunque “no cuenta con ese dinero”.

En conclusión, lejos de debatir sobre el punto que originó las declaraciones de Ayo, es decir, la asimetría electoral y los millones del oficialismo para una campaña desequilibrada, el revuelo se armó y se desarmó en torno a Comunidad Ciudadana y su fallido vocero. Mientras, el MAS, que desde 2010 ha destinado 6.390 millones de bolivianos solamente para comunicación y publicidad, y que cuenta con aportes “voluntarios” de los funcionarios públicos de todas las dependencias estatales, además de otros recursos, se frotaba las manos. Y es que, como dice el adagio, no hay mejor defensa que el ataque.

Diego Ayo a Página Siete

“Solamente Manuel Canelas maneja más de 150 millones de dólares y nosotros no llegamos ni a 10 millones juntando todos los aportes de la ciudadanía civil”.

Félix Patzi, presidenciable de MTS

“Se invalidan ciertos ingresos que no tiene firma o cédula de identidad, los ingresos, hasta por quermeses, deben cuadrar en los estados financieros que se debe presentar ante el TSE”.

Vladimir Peña, vocero de Bolivia Dice No

“La población necesita que eso se aclare. A nosotros nos parece terriblemente excesivo. Ahora, que digan que lo han recaudado en quermés, yo no he visto ninguna quermés por ahí”.

Valeria Silva, diputada del MAS

“Carlos Mesa ha estado hace unos días en Estados Unidos, la pregunta es: ¿Él fue a buscar aportantes? ¿De dónde consiguió ese dinero? No es casual que pocos días después de haber vuelto Diego Ayo anuncie que (Mesa) tiene cerca de 10 millones de dólares para la campaña”.

Álvaro García Linera, vicepresidente y candidato del MAS

“Ojalá no estén (Comunidad Ciudadana) involucradas redes delincuenciales. Lo único que quieren es la destrucción del país”.

pagina Siete.

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