Carlos Romero asegura que ataque a militantes y casas de campaña del MAS en Santa Cruz fue una acción premeditada

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, aseguró el martes que el ataque a los militantes y casas de campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS), registrado el pasado jueves en la ciudad de Santa Cruz, fue un acto premeditado, para tratar de generar un ambiente de confrontación en el país.

Romero sostuvo que las pruebas evidencian que los actos vandálicos no obedecen a un enfrentamiento callejero, porque -en el caso de la Unión Juvenil Cruceñista- «actuaron portando camisas negras», «distintivo que utilizaba el fascismo en Italia».

«Es una acción premeditada, planificada y con alevosía, porque existen abundantes pruebas de que se ha hecho toda una campaña a través de redes sociales y la utilización de algunos medios de comunicación para tratar de generar un ambiente de confrontación, de polarización», señaló en una entrevista con la Red Patria Nueva.

Además, Romero aseveró que esa acción violenta pretendía «estigmatizar a los militantes del MAS como responsables del incendio en la Chiquitania y presentarlos como seres proscriptos de los derechos ciudadanos» por su afinidad con el Gobierno.

Sin embargo, indicó que el Ministerio Público investiga ese caso con todas las pruebas y aclaró que, tanto el Gobierno como partido oficialista, no ejecutaron los mecanismos legales correspondientes para evitar la politización de ese hecho.

El jueves por la tarde, jóvenes encapuchados -armados con bates, palos y otros objetos contundentes, portando banderas del 21F e identificados como integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista- atacaron dos casas de campaña MAS.

Los activistas destrozaron a pedradas las ventanas y puertas de la sede del partido oficialista ubicada en la avenida Alemana y segundo anillo, también saquearon equipos médicos, de serigrafía y material de escritorio.

La segunda casa ubicada sobre la avenida Paragua entre segundo y tercer anillo también fue totalmente saqueada y el material que estaba dentro fue incendiado y destruido.

Producto de esos hechos vandálicos, se reportaron seis personas heridas, dos de gravedad: un menor de ocho años con un trauma encefalocraneano y una mujer embarazada con golpes en la columna.

El sábado, la justicia determinó la detención preventiva para cinco de ocho jóvenes que fueron aprehendidos.

vic/clm ABI

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