Restringen ingreso a hospitales y refuerzan control en Caranavi

“Todo ingreso es con barbijo”, se lee en un letrero de una de las puertas del Hospital Obrero, donde además se exigía la presentación de cédula de identidad para ingresar. Similares medidas de restricción se tomaron en los hospitales Arco Iris y de la Caja Petrolera, ante la aparición de una enfermedad viral desconocida.

En Caranavi, donde se reportó el primer caso, el Alcalde informó que el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz refuerza los controles.

En los tres establecimientos de salud de La Paz ayer se realizó un control estricto en los ingresos y también se exigió el uso de barbijos como una de las medidas esenciales para evitar algún contagio. En el Hospital Arco Iris, que fue, supuestamente, el primer lugar donde llegó la interna portadora de esta enfermedad, se repartieron barbijos a los pacientes y a todas las visitas.

A través de un comunicado de prensa, este nosocomio informó que se suspendió la atención administrativa por una semana. Esta decisión -detalla- surge debido a la coyuntura y a los informes del brote desconocido.

Ayer al mediodía, el personal médico de la Caja Petrolera de Salud hizo una reunión general. En este nosocomio se encuentra uno de los médicos afectados por la infección viral desconocida. El galeno está internado en terapia intensiva y es atendido bajo las medidas de bioseguridad de nivel cuatro (la más alta en escala de estos protocolos).

En la puerta de este centro hay un par de comunicados, con el mismo mensaje: “El ingreso al Hospital Petrolero Obrajes será con el carnet de identidad o carnet de asegurado. En prevención de la salud de la población en general, la visita se registre a una sola persona en sala, hasta nuevo aviso”.

En el Hospital Obrero, sólo se permite el ingreso a personas con barbijo y bajo un estricto control policial. En este centro se encuentra, en terapia intensiva, Gustavo Vidales, uno de los médicos que resultó afectado por esta infección viral.

Vidales también trabajaba en el Instituto de Gastroenterología Boliviano Japonés, donde en la actualidad esperan instrucciones para revisar al personal médico.

“Vino una paciente de Caranavi y se la atendió en el Gastroenterológico”, dijo el director de este nosocomio, Juan Guerra García. Aclaró que desde el Ministerio de Salud se elaboran los protocolos por seguir, pero en ese centro ya se están reforzando las medidas de bioseguridad.

Situación en Caranavi

La primera víctima de la infección viral fue la médico internista de Caranavi, Jimena Cuéllar, quien fue atendida en el hospital de ese municipio. Cuando se trasladó a La Paz, la mujer fue revisada por los médicos Gustavo Vidales y Marco Antonio Ortiz en el Hospital Arco Iris. Ella falleció.

Ante esa situación, el director técnico del Sedes, Ramón Cordero, explicó que refuerzan los controles en este municipio y otras poblaciones de los Yungas.

“En Caranavi se ha hecho la intervención y el control epidemiológico”, detalló y anunció que se realizará una investigación desde San Buenaventura hasta Guanay y Tipuani.

El alcalde de Caranavi, Daniel Paucara, dijo que el Sedes realiza un monitoreo sobre la enfermedad viral. “No puedo adelantar nada. Se está trabajando con mucha cautela” , explicó.

Pagina Siete