Rescatan 12 canarios que eran “secuestrados para leer suerte”

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En la Feria de Alasita y en mercados de la ciudad de La Paz la gente compra “suerte” a través de colas de vizcachas mutiladas, patas de conejos descuartizados y quirquinchos que fueron sacrificados y rellenados con aserrín.

Pero no son las únicas víctimas del tráfico de animales silvestres. Los pájaros son secuestrados de su hábitat y son trasladados al altiplano para elegir papelitos con mensajes de buen augurio a la gente . El día de la inauguración de la Alasita -este 24 de enero- la Policía Forestal Medio Ambiental (Pofoma) rescató 12 canarios que eran utilizados para leer la suerte.
Los quirquinchos disecados que fueron decomisados en Alasita.
Foto: Cortesía Pofoma

Además de la Feria de Alasita, los operativos se realizaron en la Pérez Velasco, la Plaza Murillo y el mercado Camacho. En estos lugares los policías decomisaron cuatro quirquinchos, un tatú y tres sapos, todos disecados. Encontraron también 13 colas de vizcachas, nueve patas de conejo y una pata de zorro. Todos estos materiales se vendían como amuletos.

El investigador de Pofoma Hernán Salazar explicó que las aves utilizadas para leer la suerte no son de Bolivia. “Son animales exóticos, no son del país. El introducir especies ajenas al territorio afecta el ecosistema”, dijo.

Salazar acotó que las aves serán enviadas a un centro de refugio temporal porque están en una situación muy delicada por el clima. Se esperará el pronunciamiento del ministerio del área o la Gobernación.

El investigador explicó que los animales disecados se utilizaban para atraer la suerte. “Los utilizan para llamar la suerte o para (pedir un deseo). Hacen rascar a las miniaturas (en los quirquinchos). Y en el caso de (los sapos), los hacen fumar”, comentó.

El uso de especies silvestres no es una acción propia de la cultura andina. Los animales que atraen suerte son representados en tallados de piedra, pero no son disecados. En la cultura andina, el sapo es tan importante para la agricultura que está relacionado con el dios Tunupa.

“En las culturas locales tienen rocas con formas para representar al sapo (…). El tema de disecar estos animales no lo he visto en sociedades andinas”, dijo el antropólogo Milton Eyzaguirre.

Eyzaguirre contó que la presencia de los sapos garantiza la lluvia para los cultivos, algo similar ocurre con las víboras. “La presencia de la serpiente está relacionada con Tunupa, una deidad. Por eso algunos contextos locales, en el periodo prehispánico se representa a la serpiente con dos cabezas”, contó.

Su presencia viva es tan valiosa que en algunos pueblos las personas llevan a los sapos al agua limpia para cantarles.

Sobre las patas de conejo, Eyzaguirre dijo que no pertenecen a un contexto local. “En el país la suerte se atrae con illas y con pallas, que son las representaciones de estos animales”, dijo e indicó que las figuras de llamas se hacen con harina de quinua en quispiña.

Pagina Siete

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