Regulación laboral y falta de reglas frenan inversión

La ausencia de una política laboral y reglas claras para la inversión privada son las principales causas que frenan la llegada de capitales frescos para sectores que demandan mano de obra calificada. La Fundación Milenio muestra cómo el sector minero no es atractivo para el empresario.

Los empresarios en reiteradas oportunidades demandaron seguridad jurídica a las autoridades para que la inversión llegue al país, sin embargo, el presidente Evo Morales también replicó que existen las garantías para que los emprendimientos se instalen.

En su momento la diplomacia europea también observó ausencia de una norma para que las inversiones lleguen al país. El Gobierno promulgó una Ley de Inversiones, pero la misma aún no cuenta con una reglamentación.

Los economistas recomendaron a las autoridades a ajustar el modelo para que llegue inversión privada, y también mejorar la imagen del país, y dar todas las garantías a los empresarios para que realicen sus actividades.

En su momento, el analista económico José Gabriel Espinoza dijo que hay que crear condiciones para que la inversión privada llegue al país, es decir empresarios que inviertan en industria, tecnología, manufacturas, entre otras. Sin embargo, las autoridades nacionales solo apuntan a inversionistas que dirigen su mirada a la explotación de los recursos naturales, ya que es un negocio que genera beneficios.

MINERÍA

La Fundación Milenio en su artículo Bolivia, lugar inhóspito para la inversión minera, señala que el país se ha vuelto poco atractivo, y a nivel mundial baja en el ranking, cuya afirmación se basa en el reporte anual del Instituto Fraser de Canadá, que recoge las opiniones de expertos y ejecutivos de empresas y clasifica a los países según su atractivo para captar inversión minera.

La valoración de Bolivia en la última medición anual continúa siendo tan mala como en los años anteriores. Esto es lo que reflejan los puntajes que obtiene nuestro país en la mayoría de los indicadores utilizados por el informe Fraser para evaluar la situación de las economías mineras del mundo.

Así, en el Índice de Atractivo de Inversión, Bolivia ocupa el puesto 74 entre 83 países examinados. El puntaje que en este índice logra Bolivia (48.53) es 36 puntos menos que de Chile, 33 menos que de Perú, 25 menos que de México, 14 menos que de Colombia, 11 menos que de Ecuador y 10 menos que de Brasil.

El Índice de Atractivo de Inversión conjuga tanto el potencial minero de los países como la percepción de la aptitud de las políticas gubernamentales para captar inversiones, evaluándose aspectos tales como la regulación ambiental y laboral, el régimen tributario, las barreras arancelarias, la estabilidad política, el sistema legal y el grado de incertidumbre en la aplicación de las normas, la protección de los derechos mineros, la infraestructura, la información geológica, la habilidad y experiencia de la fuerza laboral.

Otro indicador relevante es el Índice de Percepción de Políticas, que evalúa las políticas y los factores políticos que afectan a las decisiones de inversión.

En esta medición, Bolivia se sitúa en el lugar 75 entre 83 países evaluados; su puntaje de 48.81 puntos es 40 menos que de Chile, 31 menos que de Perú, 23 menos que de México, 16 menos que de Brasil, 10 menos que de Colombia y 3 menos que de Ecuador. En ambas mediciones, Bolivia queda muy relegada en el ranking de países y distritos mineras latinoamericanos.

INSEGURIDAD JURÍDICA

Y si de barreras para la atracción de inversiones se trata, la inseguridad jurídica es un lastre para Bolivia. De hecho, el indicador de Sistema Legal del ranking mundial 2018, se sitúa al país nuevamente en los últimos lugares (79 entre 83 países y distritos evaluados), y a considerable distancia de las posiciones que ocupan otros países sudamericanos.

Ello sugiere la poca confianza que el sistema legal boliviano inspira, y que por cierto no debe sorprender a la vista del marcado contraste entre la legislación que aplican los países vecinos –con amplias garantías y facilidades para la inversión, sobre todo por la figura de la concesión minera-, y la situación prevaleciente en Bolivia de precarización y vulnerabilidad del derecho minero.

En materia de Regulación Laboral y Convenios Laborales, Bolivia queda rezagada nada menos que al último lugar del ranking mundial 2018, siendo esta su peor performance en relación al conjunto de indicadores de la encuesta mundial de minería. La percepción tan negativa de los ejecutivos mineros puede tener que ver primordialmente con el continuo aumento del costo laboral.

POTENCIAL ECONÓMICO DE RECURSOS MINEROS

Bolivia es un país minero por tradición e historia, y la abundancia de sus recursos mineralógicos está fuera de duda, tanto en su región occidental como en la oriental. No obstante, es también conocido que el país tiene muchas restricciones para poner en valor esos recursos, que mayormente permanecen inexplorados y sin aprovechamiento económico.

De ahí también que, en el Índice de Potencial Minero de Mejores Prácticas, Bolivia clasifique apenas en el puesto 73 entre 122 países examinados por el Fraser, y con mucha desventaja respecto de otros países de la región. Su puntaje de 50 puntos es 32 menos que de Chile y Perú, 25 menos que de México, 15 menos que de Colombia y Ecuador y 14 menos que de Brasil.

Hay que precisar que el indicador de «Índice de Potencial Minero de Mejores Prácticas» clasifica a los países y regiones según su geología, pero también considerando elementos tales como el entorno regulatorio, impuestos competitivos y un régimen minero estable, es decir las condiciones que pueden alentar la inversión en exploración o que al menos no representan un impedimento.

Para el informe Fraser, la percepción de la calidad de las políticas mineras tiene una incidencia de más o menos 40 % en las decisiones de inversión, mientras que el 60 % reflejaría la valoración del potencial económico de los yacimientos mineros. Infelizmente, en ambas cuestiones Bolivia exhibe un desempeño deficiente.

El informe Fraser confirma esta impresión. Mientras Bolivia ocupa el puesto 79 en el Indicador de Régimen Fiscal, el vecino Chile clasifica en el lugar 24, Perú en el 26, Colombia en el 45 y Brasil en el puesto 54.