Refundar Policía Boliviana debe ser política de Estado

La reestructuración de la Policía Boliviana debe ser una política de Estado de largo plazo que podría tomar por lo menos 10 años, las nuevas bases de la reconstrucción de la institución del orden debe establecer nuevos parámetros de control interno, externo y de conducta de sus efectivos, trascender al actual gobierno y contar con la participación de la ciudadanía señaló, ayer, el politólogo Carlos Cordero.

“El siguiente presidente debe comprometerse a continuar con los cambios y la restructuración de la Policía”, remarcó tras señalar que este proyecto debe realizarse con una mirada estratégica y no temer a la autoevaluación, dijo.

Indicó que la situación de la Policía llegó a un punto insostenible y que las medidas de reestructuración, anunciadas por el ministro de Gobierno Carlos Romero, son “soluciones parche e insuficientes” ante la magnitud de los hechos de corrupción y nexos con el narcotráfico.

Consideró que la Policía no debe encarar este proceso de manera individual, “es necesario que participen otras instituciones como las judiciales, fuerzas armadas y las universidades del sistema nacional con inversión estatal”, dijo.

El politólogo explicó que se debe realizar una investigación profunda en la institución del orden, la misma debe estar encabezada por la Fiscalía, con el apoyo del departamento de inteligencia de las Fuerzas Armadas y otras instituciones extrapoliciales.

En criterio de Cordero, con el actual Gobierno “nunca se conocerá un escándalo de estas características en las FFAA porque existe una política de protección a la entidad castrense y otra para desacreditar a la Policía Boliviana”, apuntó.

Noelia Blanco:

“Hay policías buenos y malos; siempre tratamos de sacar el lado positivo de nuestra institución Verde Olivo. Sorprende y es injustificable que policías estén involucrados en hechos de tanta corrupción, se debe mejorar esa imagen porque está mal. Se debe mejorar desde la formación que imparten las instrucciones policiales, apelar a su moral para evitar que no caigan en esos actos ilícitos”.

Fernando Bejarano:

“El problema sobre la corrupción es cultural en toda Bolivia, y el cambio debe empezar desde el colegio con una nueva mentalidad sobre este problema. (Los policías) deben tener mayor control y autonomía financiera porque no están bien pagados ni capacitados”, dijo el entrevistado tras señalar que los altos mandos policiales y la tropa están involucrados con algún tipo de irregularidades.

Pablo Mamani:

“Tiene que ver otra forma de control a los policías, con participación social y acompañamiento de una reestructuración de la institución Verde Olivo”, dijo el entrevistado. Consideró que los uniformados se aprovecharon y beneficiaron de la confianza que les dio el presidente Morales y ahora, hacen quedar mal.

Elizabeth Reyes:

“La Policía no es confiable, es mucha corrupción. Necesitamos una reestructuración erradicando a los malos policías, empezando de cero”,

expresó la entrevistada al manifestar su descontento con la actual situación de la Policía. “Da rabia y coraje ver que una institución que pertenece a la población boliviana esté involucrada en hechos de corrupción. Los uniformados corruptos deben ir a la cárcel y ser dados de baja”, manifestó.

Ariel Poca:

“No hay solución, siempre pasaran cosas así, las medidas (anunciadas por, el ministro de Gobierno, Carlos Romero) son momentáneas, pasaran cinco meses y continuaran. Cualquier momento se conocerá otros casos de oficiales involucrados con narcotráfico” dijo.
El Diario.