Pueblos de Colombia, Brasil y Bolivia se unen en rechazo a las represas y en defensa de la vida

Guayaramerín, 13 julio (ANF).- Entre canciones, gritos con la consigna “no a las represas, sí a la vida”, discursos y testimonios personales y colectivos, así se lleva adelante el Encuentro Regional de Afectados y Afectadas por represas en la Amazonía en el municipio de Guayaramerín del departamento de Beni, con la participación de representantes de Brasil, Colombia y Bolivia.

Expertos y líderes regionales enfatizan su rechazo a los proyectos de represas y megarepresas que a lo largo de estos años dejaron a miles de familias afectadas con la resignación de migrar, perder sus cultivos y sustento en gran medida por la pesca y quedarse inmersos en la pobreza y riesgos de violencia contra las mujeres y niños.

Las posturas de alerta también se manifestaron en este encuentro tras anuncios gubernamentales de la región para la construcción de nuevos proyectos hidroeléctricos y sin consulta de pobladores aledaños, según establecen sus representantes.

“Estas represas están generando la acumulación de problemas sociales y ambientales muy graves. Hay una vulneración clara de los derechos humanos de quienes viven cerca de las hidroeléctricas. Por eso las personas deben unirse, luchar y discutir un nuevo modelo que garantice los recursos naturales, la seguridad de las personas y que ayude a toda la población”, manifestó Geovane Souza, miembro del Movimiento de los afectados por las represas de Brasil, sector Rondonia.

Activistas ambientales y líderes indígenas amazónicos llegaron de Brasil para dar su testimonio y luchas por las consecuencias irreversibles generadas por las hidroeléctricas de Jiraú y San Antonio, ubicadas en el río Madera del estado de Rondonia, sector fronterizo con Bolivia.

Entre los principales problemas por las represas, que denunciaron coincidentemente los países participantes en el encuentro en Guayaramerín, están los desplazamientos de las poblaciones de las orillas de los ríos, la pérdida irremplazable de tus tierras, inundaciones, daños ambientales y conflictos sociales como prostitución, violaciones y abusos a menores.

A pesar del rechazo masivo a este modelo energético, recientemente se anunció que existe un proyecto para la consolidación de 138 pequeñas, medianas y grandes hidroeléctricas que se construirán a los largo de la cuenca amazónica del río de Juruena, en donde ya existen 32 centrales de generación de energía.

Urge el cambio de matriz energética en la región

La participación de Colombia también destacó que este encuentro debe enfocarse para que los gobiernos y sus pobladores decidan por un cambio urgente en la matriz energética.

“Hacemos un llamado para que los países, sus autoridades y ciudadanos reflexionemos profundamente en la forma en la que se busca generar energía para sus países. La magnitud de daño ambiental y social que están generando las represas en la región es razón suficiente para que pensemos de forma diferente en proveer energía. Urgimos de un cambio de matriz energética. Lo que esta época demanda es innovación y cambios en las formas de pensar”, estableció Germán Niño, Representante del Comité Internacional del Foro Social Panamazónico (FOSPA) Colombia.

Ante esto, se llevó adelante la participación de expertos en energías alternativas y renovables para promover la preservación de los pueblos indígenas de la Amazonía y evitar la construcción de más hidroeléctricas.

“Este encuentro es importante en la confluencia de varios países porque es posible combinar las fuerzas de los pueblos y lo único que se requiere para optar por estas energías renovables es la voluntad política de los gobiernos”, explicó Artur de Souza Moret, de la Universidad Federal de Brasil, Fundacion UNIR y experto en energías renovables.

Rechazo contundente

Miembros de la Mancomunidad de poblaciones de los Ríos Beni, Tuichi y Quiquibey participan activamente en este encuentro y rechazaron contundentemente los proyectos hidroeléctricos que el Gobierno ya oficializó (El Chepete y El Bala), argumentando que nunca fueron consultados sobre dichos planes.

“El Gobierno dividió nuestra organización y comunidades, convenciendo a sus corregidores. Es difícil aceptar este proyecto, porque se trata de seis naciones en riesgo. El Gobierno ha manejado mal este tema. No solo cinco mil familias serán afectadas por estos dos proyectos de Chepete y Bala, sino que es bastante y no se habla de forma directa y todos los bolivianos debemos rechazar este proyecto”, dijo Valentin Juan de Dios, representante del pueblo Tacana de La Paz y Presidente de la Mancomunidad Rio Beni y Quiquibey en “defensa de los territorios y la vida”.

Las exposiciones y planteamientos se dan en este encuentro con una clara propuesta de encausar una lucha regional para optar por sistemas de energía alternativos y renovables y rechazar más represas y mega represas que han dañado y destruido a muchos pueblos y tierras.

El encuentro se lleva a delante en el Palacio de Cultura del municipio beniano de Guayaramerín con la asistencia de al menos 100 personas.

Pagina Siete.