Prometen $us 9.800 MM en exploración hasta 2025; 314,5% más que en 13 años

El Gobierno prometió invertir 9.800 millones de dólares en las tareas de exploración de hidrocarburos hasta 2025, es decir, un 314,5% más de lo que gastó en estos 13 años.

De acuerdo con el informe del Ministerio de Hidrocarburos presentado en su rendición de cuentas inicial 2019, entre 2006 y 2018, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Casa Matriz y las empresas operadoras ejecutaron un total de 2.364,2 millones de dólares para la fase de exploración. Para este año se presupuestaron 422,2 millones de dólares (ver infografía).

El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, afirmó el domingo que en la actualidad se tiene un plan de exploración, que se extenderá hasta 2025, en el que se incluyen 31 pozos en 29 áreas, cuyo potencial podría llegar a 23 Trillones de Pies Cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés).

Para ello se destinará un estimado de 9.800 millones de dólares, lo que significa un 314,5% más comparado a lo que se destinó en los 13 años anteriores.

Sánchez indicó que con los recursos se espera subir las reservas de 10,7 TCF, certificados al 31 de diciembre de 2017, a por lo menos 15 TCF hasta 2025.

En entrevista con los medios estatales, la autoridad mencionó que entre 2015 y la presente gestión se destinaron en el país más de 6.900 millones de dólares en calidad de inversión, a través de 16 contratos de exploración y explotación en diferentes áreas.

Entre ellas, Carohuaicho 8A, 8B, 8D, 8C; Itacaray, Charagua, Aguaragüe Centro, Iñiguazu, San Telmo Norte, Astillero, Abapó, Vitiacua, Carandaiti, Sayurenda, Yuarenda y Miraflores.

La opinión de los expertos

Hugo del Granado, experto del área, consideró que el problema no es cuánto se tiene planeado invertir, sino que el tema está en el carácter “estatista” de la política que implementa el Gobierno y que evita que las empresas extranjeras inviertan.

Pagina Siete

“Las petroleras tienen chalecos de fuerza y tienen un régimen fiscal poco competitivo, no hay una entidad de regulación de confianza y eso hace que las empresas vean los riesgos mínimos antes de invertir. Si no cambian eso, si no hay una nueva Ley de Hidrocarburos y un régimen fiscal más flexible, vamos a seguir en lo mismo, la caída de la producción y menos mercados”, manifestó el experto.

Acotó que si bien el Gobierno habla de reservas y hallazgo de hidrocarburos, éstos no son significativos como sucedió con megacampos como San Alberto y Sábalo, ambos en Tarija, que ahora están en declinación.

Asimismo, cuestionó que se haya dado prioridad a la explotación de los campos que fueron descubiertos con anterioridad, y que todos los años, desde 2006, los recursos destinados hayan sido más altos que para la exploración, actividad principal para descubrir nuevas reservas.

“Las inversiones para las tareas de explotación han sido más grandes que las destinadas a la exploración; como ya tenían grandes reservas, se han dedicado a explotar y no a buscar. En la medida en que haya interés por el país obviamente que traerán inversión, pero también tienen que buscar mercados. Seguimos con Argentina y Brasil, que datan de los años 90”, observó.

El director ejecutivo de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBHE), Yussef Akly, mencionó que Bolivia es un país gasífero y que para desarrollar esas reservas se requiere de grandes inversiones en el sector.

“Para desarrollar reservas se necesita inversión, eso es una relación directa que debe existir y los recursos que comenta el ministro Sánchez, cerca de los 10.000 millones entre 2019 y 2025, nos parece que es un desafío importante y positivo”, declaró ayer en una entrevista con la radio Panamericana.

En criterio del representante del sector, el país tiene el gas, que en la actualidad es un recurso estratégico y de transición y que, según lo que se calcula en los foros en los que participan, seguirá siendo efectivo por lo menos por los próximos 30 años.

“Si bien Argentina desarrolló a un paso acelerado la explotación de Vaca Muerta, al igual que el presal, en Brasil, son mercados que seguirán necesitando gas. Entonces, el gran reto de Bolivia es que hay que seguir trabajando en cómo seguir incrementando el mercado, subir los volúmenes y desarrollando el sector”, manifestó el ejecutivo de la CBHE.

La anterior semana, la calificadora de riesgo Fitch Ratings observó que la producción de gas cayó un 7% en 2018 y de forma más brusca entre enero y mayo de este año (-22%), como consecuencia del débil crecimiento de las economías de Brasil y Argentina, además de que apuntó que esos países tienen una creciente producción energética propia.

Falta de trabajo y largas negociaciones del sector

El secretario de Hidrocarburos y Energía del Gobierno Departamental de Santa Cruz, Herlan Soliz, dijo a Página Siete que en los anteriores años se registró un alto índice de profesionales petroleros sin trabajo.

“El alto índice de desempleo para los nuevos profesiones se debe a la falta de proyectos en exploración y explotación en el país”, mencionó el secretario.

Sobre la situación del sector, observó que después de la firma de convenios con Perú, la construcción de un gasoducto que conecte ambos países implica entre ocho y 10 años de negociación y construcción del ducto.

“Hablar de construir un gasoducto es a mediano plazo; la pregunta es qué pasará con el gas que debemos a Brasil y Argentina, con los que tenemos un contrato y les hemos estado incumpliendo con el envío de volúmenes de gas”, afirmó el representante.

Soliz manifestó que la menor nominación que hace Brasil hizo que el megacampo Incahuasi disminuya sus envíos de producción de gas de 11 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) a sólo 4,54 MMmcd, un bajón que no se había registrado desde hace cuatro meses, según sus registros.