Población observa uso abusivo de destelladores

Debido a una serie de abusos en los que incurren algunos funcionarios jerárquicos de la administración pública al conducir vehículos oficiales, la población observó el uso indiscriminado de los denominados destelladores o sirenas que llevan muchos de estos motorizados, cuando circulan por las calles paceñas.

Lo más grave del caso es que de un tiempo a esta parte, estos dispositivos que antes eran solo para algunos vehículos oficiales (presidente, ministros y diplomáticos), ahora son usados por cualquier funcionario público sin importar su jerarquía.

En la actualidad, muchos funcionarios de empresas públicas usan y abusan no solo de sus destelladores o sirenas, sino también de las placas oficiales, estacionando sus motorizados donde mejor les parece, en la mayoría de los casos ocupan más de un carril para estacionarse o se pasan los semáforos en luz roja.

De acuerdo con las normas de Tránsito, solo algunos vehículos de uso oficial, diplomáticos y ambulancias pueden usar destelladores (luces de emergencia) y las sirenas, en ese entendido la utilización en motorizados de servicio público y particular es ilegal.

El Código de Tránsito en su artículo 382 numerales 6 y 7 señala: “El abuso o el uso no autorizado de este recurso constituye una infracción de tercer grado y es pasible de una sanción de hasta cincuenta bolivianos”.

También se establece sanciones: “Por usar sirenas, vibradores u otros aparatos que produzcan sonido agudo, múltiple y prolongado. Por usar la bocina en forma indebida en horas del día”.

Más allá de las normas establecidas en el Código de Tránsito, EL DIARIO constató el mal uso que hacen varios funcionarios públicos de los vehículos oficiales que sin respetar la norma instalaron estos dispositivos (sirenas o destelladores).

“Para muestra un botón”, dice el viejo refrán que bien puede aplicarse al gerente de la empresa Mi Teleférico, quien hace gala de su vehículos con placa oficial y destelledor para abrirse campo en el complicado tráfico paceño sin considerar que también existen otros conductores que tienen el derecho de circular por calles y avenidas.

CÓDIGO DE TRÁNSITO

La Ley 3988/2008, de 18 de diciembre de 2008, que contiene el Código de Tránsito, prohíbe el uso de dispositivos establecido para vehículos asignados a altas autoridades del Estado.

El director de la Unidad de Tránsito de La Paz, coronel Alfredo Arauz, fue claro al señalar que “los únicos vehículos que tienen autorización para hacer uso de los destelladores son lo que atienen los casos de emergencias como la Policía, las ambulancias, bomberos y algunos vehículos oficiales como del presidente, vicepresidente, presidente del Senado, diputados y ministros”.

Explicó que, en el caso del personal subalterno de estas instancias, saben que existe control y que no se puede hacer uso y abuso de los destelladores si no es una verdadera emergencia, las autoridades no pueden atentar con la norma.

MALOS FUNCIONARIOS

La gravedad del caso es que los malos funcionarios como el gerente de Mi Teleférico usan estos dispositivos, inclusive como mecanismo para amedrentar a los demás conductores y transeúntes.

La autoridad del Organismo Operativo de Tránsito señaló que el uso indiscriminado del destellador inclusive podría conllevar un abuso público, lo que constituye en una infracción de tercer grado y es pasible de sanción de hasta cincuenta bolivianos, según establece el Código de Tránsito, en su artículo 381 (Infracciones de Segundo Grado) numeral 35.

En su texto oficial dice: “Por colocar señales, signos, demarcaciones o dispositivos a los que oficialmente se usan…”, y artículo 382 (Infracciones de tercer grado) numeral 6, “por usar sirenas, vibradores u otros aparatos que produzcan sonido agudo, múltiple y prolongado. Por usar la bocina en forma indebida en horas del día”.

No obstante, durante un recorrido desde la zona Sur hasta el centro de la ciudad, EL DIARIO evidenció el uso indebido de estos dispositivos oficiales por funcionarios públicos, cuyos rangos no corresponden a los establecidos.

El Diario.

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