Padres conforman grupos de seguridad

Ante la falta de patrullajes policiales, los vecinos afirmaron que se organizan para dar seguridad a sus hijos y los alumnos de los colegios alteños.

Los padres de familia de varias unidades educativas alteñas se ven obligados a realizar resguardo y patrullaje cerca de colegios, ante la ausencia de efectivos policiales que garanticen la seguridad de los educandos.

La Unidad Educativa Venezuela, correspondiente al D-14 es uno de muchos establecimientos escolares tanto en la urbe alteña como en La Paz, donde los directores del colegio y las juntas escolares obligan a los padres de familia en realizar “rondas de seguridad”, utilizando un chaleco o distintivo como “Brigada Escolar”, como consecuencia a la carencia de efectivos policiales.

Muchos de los padres de familia que tienen tres a cuatro hijos, denunciaron que deben descuidar su vivienda o su trabajo, para responder a obligaciones que no les compete, mientras los funcionarios policiales siguen recibiendo un sueldo por tareas no aplicadas.

Portando un chaleco anaranjado, con franjas verde y plomas, lleva el nombren de «Policía Boliviana-Seguridad Escolar», los padres de familia lamentan que sean ellos los que deban hacer un trabajo gratis ante la ausencia de la presencia policial, «nosotros debemos hacer rondas, cuidar el bienestar de los niños, no solo por el transporte, sino por la presencia de pandillas, alcohólicos y delincuentes. Desde las 08.00 hasta las 13.00 horas son los patrullajes y si no hacemos nos sancionan, porque ahora somos nosotros quienes hacemos la tarea de la Policía», explicó uno de los afectados.

Desde el inicio de gestión, son las juntas escolares quienes con respaldo de las direcciones han establecido que sean los padres de familia quienes realicen patrullajes por inmediaciones de los establecimientos escolares, mientras es inadvertida la presencia policial o el patrullaje de esta instancia que cobra un sueldo.

En La Paz, el colegio Don Bosco y otras unidades educativas también aplican este procedimiento ante la llegada de pandillas y vendedores de drogas a los establecimientos escolares, pero sobre todo por la inexistencia de patrullajes policiales que protejan la seguridad de los educandos.

«Los que no pueden hacer el patrullaje, deben pagar una multa de Bs 50 o enviar una remplazo, es la junta escolar y el director quien ha dispuesto esta actividad. En cuanto a los chalecos son las juntas de los padres de familia quienes han mandado hacer, pese a que tenemos desde hace una semana dos cámaras de seguridad», añadió un padre de familia.

La presencia de pandillas y vendedores de bebidas alcohólicas o de drogas, son los factores que generan temor entre los padres de familia, aspecto que genera reclamos, «el problema es que nos mandan dos funcionarios policiales cuando los niños ingresan y se van y en todo el día no hay ningún efectivo policial y en caso de que hubiera la presencia de gente agresiva o algún riesgo no sabremos qué hacer, mientras que la Policía no cumple su labor, en todo un mes solo una vez hemos visto que estaban en una moto y desde el pasado mes no vemos ningún policía», exhortó el padre de familia.

En la Unidad Educativa Rafael Mendoza, en Villa Esperanza, igual los padres de familia somos obligados a salir a las calles a patrullar cerca al colegio de mis hijos, como consecuencia de que la policía no hace su trabajo.

Los padres de familia incluso llegaron a los depósitos de vehículos en la zona Sur, donde se encuentra el teleférico amarillo, donde evidenciaron que camionetas de la Policía que corresponde a El Alto, se encuentran varadas, mientras los padres de familia exige patrullajes policiales en esta ciudad ante el aumento de la delincuencia.

«Al mes nos están haciendo rondar una vez, como si no trabajáramos los padres de familia estamos haciendo el trabajo de la Policía, si así va hacer entonces que cierren la Policía, no es posible que nosotros como padres de familia tengamos que hacer su trabajo gratis, porque ellos no salen de sus unidades policiales, no se los ve en las calles, desde hace meses que no rondan, no hacen ninguna actividad de seguridad en zonas donde hay unidades educativas», lamentó la madre de familia.

Las juntas escolares apoyadas por el director de las unidades educativas realizan rondas de seguridad con chalecos, distintivo que devuelven cuando concluye su ronda de cinco a seis horas de haber cumplido con una labor que no está relacionado ni con la pedagogía y menos con la labor como padres de familia, como resultado de la ausencia de los patrullajes policiales, en los tres turnos.

El Diario

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