Ni la iglesia aprueba el uso de bienes estatales en bendiciones

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Un estado laico no elimina las creencias religiosas. Un estado laico permite la libertad religiosa y de culto. Un estado laico garantiza a los ciudadanos la expresión de su credo con total libertad, aun públicamente, y hasta deja hacer “proselitismo religioso”.

Entonces, ¿por qué causaron tanta polémica los sobrevuelos de bendición en Tarija, La Paz, Cochabamba y Montero en abril? Además, la presidenta del Estado fue muy criticada por hacer las veces de un pastor evangélico al llamar a rezar y a ayunar para sosegar el alma en este tiempo de tanta desazón.

Las críticas al Gobierno de Jeanine Añez tuvieron como punto de partida el artículo cuarto de la Constitución Política del Estado promulgada por el gobierno de Evo Morales en 2019: “El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de la religión”.

El presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Ricardo Centellas, el físico Francesco Zaratti y el abogado Gonzalo Mendieta son quienes vertieron las ideas del primer párrafo de esta nota, y quienes consideran que la Presidenta y cualquier ciudadano de este país tiene toda la libertad de profesar su fe, incluso públicamente.

Pero en lo que no están de acuerdo, principalmente monseñor Centellas y Zaratti, es en el uso de los bienes del estado en cuestiones religiosas.

“Entiendo que cuando la Presidenta hace una invitación a orar, a ayunar, lo hace a título personal. Y eso de ninguna manera se debe entender como una obligación para todos los bolivianos. Otra cosa sería que saque un decreto”, afirma al también el Arzobispo de Sucre, quién pasa la cuarentena en la Diócesis de Potosí, de donde es obispo.

“No está dentro de sus facultades (del Gobierno) usar bienes públicos para fines religiosos. El Ministerio de Gobierno y la Fiscalía deben realizar una investigación de este hecho lo más pronto posible. Sabemos que los bienes públicos no pueden ser usados para bienes personales, familiares ni de interés muy particular”, insistió el prelado.

Las bendiciones criticadas

En abril, en el país hubo al menos cuatro bendiciones desde helicópteros, tres de ellas en Domingo de Ramos y Corpus Chirsti, una de las fiestas religiosas más solemnes de la Iglesia Católica en Bolivia y el mundo. Las bendiciones fueron en Montero, Cochabamba, La Paz y Tarija.

Pero el acto religioso en una aeronave de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) que más polémica levantó fue el de Tarija la última semana de abril, cuando el helicóptero FAB 004 fue llevado para esa “bendición” desde su base en Cochabamba hasta la capital chapaca. Según la prensa tarijeña, esa operación costó más de 10.000 dólares.

“Gracias papito Dios y en el nombre de Jesús entregamos este día para que tú con tu bendición sanes esta tierra y la hagas libre de este virus, gracias Señor”, gritaba desde el aire el pastor Niky Santos de la iglesia evangélica Agua Viva de la Roca.

Este acto religioso fue promovido por la diputada Ginna María Tórrez Saracho, quien hace unos días estuvo envuelta en un escándalo porque viajó de Tarija a La Paz en un avión de la FAB con su hijo. Ella es amiga de la presidenta Jeanine Añez y es la candidata a primera senadora por Tarija por Juntos, frente político que tiene a Añez como postulante a la Presidencia.

Otro vuelo de bendición (el primero) se registró el 9 de abril, en Jueves Santo, en la ciudad de Cochabamba. Ese día, un sacerdote de la parroquia Santa Ana de Cala Cala sobrevoló la Llajta en un helicóptero del grupo de Caballería del Ejército. Desde las alturas el religioso derramó agua bendita sobre los barrios.

El 12 de abril, Domingo de Pascua, fue el turno de Montero, hoy la segunda ciudad del país con más casos de coronavirus, que recibió bendiciones desde un helicóptero. Este vuelo fue gestionado por la ministra de Medio Ambiente y Agua, María Elva Pinckert de Paz.

El tercer vuelo se dio el 15 de abril, cuando la presidenta Jeanine Añez en persona despidió al helicóptero presidencial en el cual se encontraba un religioso que bendijo a las ciudades de La Paz y El Alto.

“Son actitudes que tienen un costo que es criticable, no tienen eficacia física (no te llega ni una gota de agua porque se evapora en el aire), y parecería un uso inapropiado de la religión por parte del Estado y del Estado por parte de la religión”, afirma Zaratti.

El físico recordó que una de las grandes críticas que se le hacía a Evo Morales era que, a pesar de tener una Constitución que defendía el estado laico, siempre mezclaba religión y Gobierno. “Está mal que el Estado quiera manejar y manipular”, dijo, en alusión a los vuelos de bendición de abril, que fueron organizados por una diputada y una ministra.

Al igual que monseñor Centellas y el físico Zaratti, el abogado Mendieta defiende el derecho de todo ciudadano a profesar su fe, incluido de los líderes políticos. “Que Dios continúe derramando su gracia sobre los EEUU de América”, es la frase de Barak Obama que Mendieta siempre recuerda, y que usa como ejemplo para mostrar que puede haber “un trato amable” entre Estado y religión, sin que ello implique que el primero intente adoctrinar al ciudadano en torno a un interés religioso, lo que rompería la esencia del estado laico: la libertad religiosa.

Iglesia y Estado

  • Ley La Constitución Política del Estado anterior a la de 2019 reconocía que la religión oficial de Bolivia era la católica.
  • Idea  El presidente de la  CEB, Ricardo Centellas, dijo que fue la Iglesia la que planteó a la Asamblea Constituyente la declaratoria de Estado laico. “Es lo mejor que ha podido ocurrir”, dijo. 
  • Iglesia  ¿Qué significó el cambio? “En la práctica, la pérdida de ítems para la administración de las jurisdicciones eclesiásticas. Había los ítems en reconocimiento a la expropiación que hizo el Estado de los bienes de la Iglesia, y son muchos. En Sucre, por ejemplo, el colegio Junín era un convento  Dominicano, etc.”, dijo.

Página Siete