Menor de edad cabecilla de red de trata y tráfico

Una menor de edad identificada por el alias “La Perucha” fue aprehendida la madrugada de ayer por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de El Alto, sindicada de ser la cabecilla de una red de trata y tráfico de menores con fines de explotación sexual, informó la autoridad regional Douglas Uzquiano.

La presunta proxeneta fue delatada por sus víctimas, quienes aseguraron que ella se encargaba de administrar la organización criminal, junto a “la Gaby” y “la Andrea” quienes eran sus “brazos operativos” para cobrar y captar nuevas jóvenes.

“Hemos realizado un operativo (el domingo) en horas de la madrugada, donde se pudo dar con la cabecilla de esta organización, con el pseudónimo de ‘La Perucha’, una menor de 16 años, quien habría llevado señoritas hacia el Perú con fines de explotación sexual”, informó el director de la Felcc.

Según el informe policial, “La Perucha” estaría operando hace un año y medio en la ciudad de El Alto; hasta el momento, 20 personas fueron aprehendidas por este caso, cinco involucrados directamente con la organización criminal y el resto por complicidad, informó Uzquiano.

Autoridades de la Felcc investigan los nexos que “La Perucha” tendría con una red de proxenetas que captan a sus víctimas a través de las redes sociales, entre ellos otra pareja de adolescentes detenidos hace unos días por el mismo delito.

Los implicados operaban en un local ubicado en la zona 12 de Octubre de la ciudad de El Alto, donde ofrecían los servicios de diez señoritas, de diferentes edades, que iban desde los 13 a 19 años.

Los proxenetas contactaban a clientes a través de las redes sociales donde pedían Bs 600 por los servicios de una niña de 13 años, Uzquiano contó que varias víctimas estaban reportadas como desaparecidas y fueron rescatadas del lenocinio. “Estos proxenetas las prostituían en el alojamiento Lago de los Sueños, de la zona 12 de Octubre”, detalló.

Durante los patrullajes de la Policía se encontró a una menor de 16 años deambulando por la plaza Juana Azurduy de Padilla, la niña contó a los efectivos policiales que logró huir de un local donde era víctima de explotación sexual junto a otras señoritas que aún permanecían en el lenocinio.

El Diario.