Medicación de por vida para controlar problema

La diabetes se presenta con mayor incidencia desde los 20 a más de 60 años, quienes deben consumir medicamentos de por vida.

La responsable de la Unidad de Enfermedades no Transmisibles del Servicio Regional de Salud (Seres), Carmen Luna, dio a conocer que la diabetes, tanto de tipo 1 o 2, pueden ser hereditarias, las cuales tiene mayor posibilidad en presentarse en personas que presentan cuadros de obesidad o sobrepeso.

“Si las personas tuvieran un control del peso, la alimentación adecuada y la reducción de alimentos con muy alto grado de azúcar como son las gaseosas, posibilidad a que las personas no contraigan la enfermedad a pesar de tener de forma hereditaria la genética de dicha enfermedad. Por lo tanto, son los factores nuevamente del tipo de alimentación que tenemos para que la diabetes pueda presentarse y no solo en personas mayores o adultos mayores, sino existen casos que se están presentando en niños desde los 13 años, 15 y sobre todo los mayores de 20 años, como resultado nuevamente de la inamovilidad en la que se encuentra esta generación de personas que vive obstinada de las nuevas tecnologías”, indicó Luna.

Se entiende a la diabetes como una enfermedad crónica e irreversible del metabolismo en la que se produce un exceso de glucosa o azúcar en la sangre y en la orina; es debido a una disminución de la secreción de la hormona insulina o a una deficiencia de su acción.

En los cuadros epidemiológicos que llegan a ser observados por la unidad, se registra que la diabetes tipo (2), registra un aumento desde los 20 años, hasta más de los 60 años, los cuales para el 2016 se atendieron una cantidad de 3.568 personas, el 2017 se reportó 5.763 casos y para la pasada gestión del 2018 con 5.061 casos, “si bien se registra una reducción en la pasada gestión la misma es ínfima, mientras que haciendo una comparación del 2016 a la pasada gestión se observa un aumento del 142% de personas que reportaron diabetes tipo dos. Eso nos llama la atención porque como vemos que la diabetes se está presentando en personas desde los 20 años, mientras que antes estas enfermedades solo se registraban con personas mayores de 50 a 60 años”, añadió.

La especialista Luna, hace nuevamente hincapié en que las edades que reportan diabetes reduce, en los afectados, como resultado de los cambios de hábitos alimenticios que se presentan sobre todo en poblaciones urbanas, donde la ingesta de azúcar en gaseosas, carbohidratos (papa, arroz, chuño, fideo), frituras y la ausencia del consumo de solo agua, permite cada vez que las personas que deban vivir medicados se aumente y con ello se llega a incrementar los costos de gastos, no solo en la salud pública, sino ante todo en la economía de la familia que debe hacer una inversión para vivir medicado.

“La gente no realiza actividad física, no solo por la inseguridad ciudadana, sino por ante todo por el uso de las nuevas tecnologías y nuestra inamovilidad constante”, reiteró.

En el caso de las personas que registran diabetes tipo (1) si bien la cantidad de afectados son menores, no por ello representa menor riesgo en afectar sus riñones. En este caso se han presentado desde los 15 años hasta más de los 60 años de edad, estableciendo que para el 2016 se atendieron 45 casos, el 2017 con 78 personas afectadas y para el 2018 llega a 108 casos atendidos en los centros de salud de la urbe, lo que representa un alto aumento de 240%.

“Existe un porcentaje de la población que aún no sabe que tiene diabetes, pese a los grados de obesidad o sobre peso que enfrenta, porque como la diabetes no tiene una sintomatología que advierte la enfermedad, en mucho de los casos las personas no llegan a realizar salud preventiva, aspecto que solo llega a ser notificados con la enfermedad cuando la misma está ya en grado (1) o (2) y debe recibir la medicación correspondiente, no para revertir la enfermedad, porque esta no es reversible, sino para poder realizar un tratamiento tanto en medicamentos, como en cambio de hábitos alimenticios, que le permitan no solo prolongar su vida, sino ante todo evitar daño en los riñones”, concluyó Luna.

El Diario