Más de 2.500 vecinos no tienen resguardo policial

La falta de seguridad ciudadana, es una de las preocupaciones de los más de 2.500 habitantes de la urbanización San Roque 16 de Agosto – Sector “C”, debido a que no cuentan con vigilancia policial porque carecen de un módulo que pueda albergar a dichos efectivos del orden, a pesar de contar con un área destinada para la construcción de esta infraestructura, según el presidente de esta zona, Hugo Dávalos.

Este barrio que se encuentra en el Distrito 7 de la urbe alteña, fue fundado el 17 de octubre de 1997, por lo que hasta la fecha tiene 22 años de vida, donde gracias al trabajo de sus propios habitantes a la cabeza de sus dirigentes, lograron los objetivos trazados en base a sacrificio, en muchos de los casos comunitario.

Producto de este trabajo coordinado junto al directorio a la cabeza de Hugo Dávalos, a la fecha, la urbanización San Roque 16 de Agosto Sector “C”, ya cuenta con un 95 por ciento de todos los servicio básicos como la implementación de infraestructura y el mejoramiento de calles, siendo que es uno de los primeros barrios que cuenta con una asfalto flexible de una de sus vías.

“Lo que nosotros hemos hecho es trabajar junto a nuestros vecinos, porque nos hemos convencido de que este tipo unidad vecinal ha dado buenos resultados, de un sacrificio de las bases junto a sus dirigentes, es por eso que a la fecha tenemos nuestras calles todas con enlosetado y lo que más nos enorgullece somos la primera zona que tiene una de sus calles con asfalto flexible”, indicó el dirigente.

Sin embargo la preocupación es por falta de un módulo policial, debido a que, de un tiempo a esta parte, la delincuencia ha proliferado en este barrio, por lo que la unidad de sus habitantes ha dado lugar a la creación de una patrulla vecinal, que de una manera coordinada, realiza sus rondas en cada uno de sus manzanos, especialmente los fines de semana.

A pesar de que existe un proyecto para la construcción del módulo policial, que tiene un monto de medio millón de bolivianos, uno de los problemas es que el barrio no cuenta con un presupuesto económico parte del Plan Operativo Anual (POA), que pueda posibilitar la construcción de esta infraestructura.

La queja de los vecinos de este barrio, fue contundente en contra de la empresa de recojo de residuos sólidos Trebol, que a pesar del compromiso de recoger la basura por lo menos dos veces a la semana como en otras zonas, en el presente caso, el personal de dicha empresa brilla por su ausencia, por lo que los desechos tienen que ser depositados en las esquinas de las calles.

Esta actitud es un peligro para la salud de sus habitantes, debido a la proliferación de perros vagabundos y el mal olor que representa, con el riesgo de contaminación ambiental, peligro que no es tomado en cuenta por Trebol.

La urbanización cuenta con una plaza principal, un campo deportivo y algunos parques de sano esparcimiento para la juventud y la niñez de este barrio que se encuentra al norte de la urbe alteña, Distrito 7.

sondeo de opinión

CLEMENTE APAZA

Una de nuestras preocupaciones es la falta del módulo policial, porque existe mucha delincuencia en nuestra zona y eso ha hecho que tengamos que organizarnos con una patrulla vecinal, pero no es suficiente porque estos grupos de pandillas se han dado formas para burlar esta vigilancia que hemos implementado en la zona.

Por otro lado, lo que también hace falta todavía a la zona es un presupuesto acorde a nuestras necesidades, porque a pesar de contar con casi la totalidad de nuestros servicios básicos, todavía existen algunas obras que faltan para nuestra urbanización.

ELISABETH LIMA

Gracias al trabajo mancomunado que hemos realizado los vecinos junto a nuestros dirigentes, se ha podido lograr que hasta el momento podamos contar con muchas de las comodidades como son los servicios básicos y las calles enlosetadas, aunque en un pequeño porcentaje todavía falta concluir en este tema.

Por otro lado, la falta de un apoyo económico por parte de las autoridades correspondientes, está haciendo que nuestra infraestructura como parques, plazas y el multifuncional que tenemos en la zona no estén adecuadamente mantenidos.

HUGO DÁVALOS

Seguimos trabajando por nuestro barrio, porque estamos convencidos que unidos podemos lograr muchas cosas, así como el progreso de nuestra zona, porque gran parte de todo lo que tenemos, también se debe a la entrega incondicional de nuestros vecinos con acciones comunales y la dedicación que les hemos dado en todos estos años a nuestro barrio.

Sin embargo lo que tenemos programado lograr es en un cien por cien el enlosetado de algunas de nuestras calles y lo que más nos preocupa es lograr un financiamiento para la construcción de nuestro módulo policial que tanta falta nos hace.

AYUDA A PERSONAS CON CAPACIDADES DIFERENTES

Uno de los trabajos más importantes y de los muy pocos en la urbe alteña, es la que viven los vecinos de la urbanización San Roque 16 de Agosto Sector “C”, quienes con la ayuda de una fundación denominada Jacha Uru, donde sus integrantes son en su mayoría vecinos de este barrio, quienes de forma desinteresada se han dedicado a los niños y personas mayores de este sector de la población de esta zona.

De acuerdo con el presidente de la zona, Hugo Dávalos, la idea de crear esta unidad entre los vecinos con la única finalidad de ayudar a este sector de las personas con este tipo de problemas, fue gracias al sentimiento de colaboración que siempre ha caracterizado en sus habitantes y como si fuera poco, en el momento cuenta con el apoyo incondicional de dicha fundación que dio lugar a que todas las personas con capacidades diferentes puedan recibir varios tipos de terapia.

“Lo que nosotros hacemos es realizar un trabajo en conjunto con todas las vecinas para brindar atención a los niños y mayores con capacidades diferentes, a pesar de que no contamos con el suficiente apoyo económico, pero la voluntad de colaboración puede más que este problema que se nos presenta generalmente”, indicó Dávalos, presidente de la zona.

Este grupo de vecinos junto a la fundación han dado lugar a que este sector de la población de personas con capacidades diferentes, puedan contar con diferentes tipos de terapias, además de la ayuda con profesionales en las ramas de psicología y fisioterapeuta, que más es donde se precisa.

De la misma forma, el cuidado de dichas personas está a cargo de las mismas madres de familia que también son las mismas vecinas de las zonas, quienes bajo un cronograma, implementaron varios turnos para brindar esta atención y de esta forma lograr que las personas con capacidades diferentes puedan estar muy bien atendidas.

Sin embargo, la preocupación de la misma fundación Jacha Uru y los vecinos de este barrio es la falta de un apoyo económico que pueda posibilitar conseguir algunos de los equipos especializados para el trabajo de fisioterapia, los cuales por su alto costo económico no pueden ser adquiridos por el momento.

El Diario.