Los soyeron negocian con la industria sin levantar bloqueos

Por quinto día consecutivo, los productores soyeros del norte cruceño, con el apoyo de gremiales y transportistas del municipio de San Julián, mantienen el bloqueo de la ruta que une a Santa Cruz con Beni, en demanda de mejores precios para su producción.

Mientras tanto, en Santa Cruz, representantes de los agricultores intentaron llegar a un acuerdo con los agroindustriales sobre el precio de la oleaginosa.

El viernes, los dirigentes del sector firmaron un acuerdo con las factorías aceiteras, en el que éstas se comprometían a negociar desde ayer el precio del grano con cada productor.

“El precio dependerá de cada productor o cada asociación en particular a cuánto están dispuestos a aceptar o negociar (…). No hubo mucho avance en la fijación del precio, muy tarde los productores tenían una solicitud y la industria no podía cerrar por falta de un parámetro internacional”, señaló ayer el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo), Marcelo Pantoja.

Asimismo, agregó que la industria se comprometió a no cobrar intereses por anticipos, pero sí cobrarán tasas de servicios y almacenaje a los productores.

Esta determinación no fue bien tomada por las bases, que persisten con los bloqueos.

Mientras los productores piden un precio de 300 dólares por cada tonelada de soya, las agroindustrias sólo están dispuestas a pagar 230 dólares.

Ante esta situación, los soyeros, apoyados por los transportistas y los gremiales de los municipios de San Julián y Cuatro Cañadas, decidieron radicalizar las medidas, al declarar el bloqueo de la vía como indefinido.

Los dirigentes solicitaron la intermediación del presidente Evo Morales, debido a que los ministros César Cocarico y Carlos Romero “no tienen poder de decisión”, afirmaron.

De la misma manera, rechazaron el pago de 19 dólares por tonelada a las industrias para el retiro de su cosecha de los silos e indicaron que sólo pagarían hasta 10 dólares por tonelada.

En horas de la tarde, oficiales de la Policía despejaron uno de los cinco puntos de bloqueo en Cuatro Cañadas, mientras que en San Julián, la protesta fue reforzada y se colocaron carteles para advertir a los uniformados que se alejen de los manifestantes para evitar enfrentamientos.

La crisis de la soya en la campaña de verano 2018-2019 se inició por una caída abrupta de los precios del grano en los mercados internacionales y la sequía registrada en el país, que redujo la productividad de los campos.

De acuerdo con las estimaciones de Anapo, en la campaña se perdieron al menos 500 mil toneladas de soya y los productores dejaron de percibir 300 millones de dólares por los factores que incidieron en el negocio.

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