Ley no toma en cuenta tala en áreas boscosas

La Ley Municipal de Protección y Conservación de los Árboles en Actividades, Obras y Proyectos de Construcción establece sanciones desde decomiso de herramientas de trabajo hasta multas pecuniarias. Empero, esta norma legal deja al margen las sanciones para aquellas personas o grupos de loteadores que talan los árboles en zonas boscosas, advierte el ingeniero medioambientalista y catedrático de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Alex Ordoñez.

En criterio del ingeniero Ordoñez, en La Paz el problema de límites con los municipios de Mecapaca, Palca y Achocalla impide una demarcación de las áreas boscosas, por lo que la Ley de Protección y Conservación de los Árboles debería también establecer sanciones para los loteadores que talan los árboles o los envenenan para expandir la mancha urbana.

“El problema no solo es en el bosquecillo de Pura Pura, la tala indiscriminada de los árboles se da en Mallasa, Chasquipampa y Villa San Antonio Alto, donde la falta de control, por parte de las subalcaldías deja a merced de los loteadores áreas de propiedad municipal”, afirmó el experto.

A manera de ejemplo, refirió el problema de Pokechaca, Pampahasi, Villa Salomé, Villa Hutama, Chicani, Chincaya, Jayuri, Callapa y Jampaturi, en el Macrodistrito de San Antonio, donde la masa boscosa de eucaliptos está desapareciendo, sin que las autoridades municipales protejan estas áreas consideradas los pulmones de la ciudad.

“Estos lugares estaban poblados con árboles con especies nativas como keñuas, kishuaras, retamas, eucaliptos y pinos, pero fueron depredados para dar paso a nuevas urbanizaciones, que por el impacto en los suelos son proclives a deslizamientos de tierras, como los ocurridos en los últimos cinco años”, sostuvo.

A ello se suma la tala de árboles en Pura Pura, para ampliar las vías de la autopista y las líneas del teleférico, como ocurre en las márgenes del río Choqueyapu, donde los troncos de eucaliptos son la clara muestra de la tala indiscriminada.

LEY DEL ÁRBOL

En la víspera, el Ejecutivo Municipal promulgó la norma que incentiva y obliga a constructores y proyectistas a incorporar dentro de los planos de construcción la identificación de árboles que se encuentren en los mismos predios o inmediaciones.

Según la ley, las sanciones comprenden desde el decomiso de herramientas, suspensión de las autorizaciones de los planos ‘As Built’ o multas pecuniarias que se van a determinar en función de un proceso administrativo, precisó la concejala, Cecilia Chacón.

La norma contempla dos elementos de cuidado. La identificación de cada árbol en el plano de construcción, la implementación de medidas de mitigación y el cuidado del árbol, durante el proceso de construcción.

La concejala comentó que la norma dispone de manera excepcional la tala de árboles, previa autorización de la Secretaría Municipal de Gestión Ambiental. El extremo se daría en caso de construcciones en terrenos pequeños, sin embargo, la afectación al medioambiente deberá ser compensado adecuadamente.

“Deberá ser una compensación que sea más acorde al daño que se causa, porque 200 o 300 plantines no van a absorber la cantidad de dióxido de carbono que absorbe un árbol adulto; un árbol adulto te absorbe 150 toneladas de kilos dióxido de carbono por año”, comentó la autoridad.

La referida norma fue elaborada, aprobada y promulgada a raíz de un problema que intensificó en los últimos meses, ya que se evidenció que los árboles no son protegidos y que fueron talados sin ninguna consideración durante la ejecución de nuevas construcciones.

DEFORESTACIÓN

En criterio del ingeniero medioambientalista Alex Oroñez, la ley es una buena iniciativa para precautelar los árboles ornamentales en edificios y construcciones civiles, pero deja de lado la protección de varias zonas boscosas de La Paz.

“La iniciativa del Concejo Municipal es plausible, pero al parecer olvidaron preservar las áreas protegidas y los bosquecillos de La Paz, que son los únicos pulmones de la ciudad ante tanta polución. Como sugerencia, en la norma debía incluirse medidas drásticas para quienes talan árboles de los pocos bosquecillos que quedan en La Paz”, sostuvo.

No es la primera vez que EL DIARIO advierte sobre la tala indiscriminada de los árboles existentes en la mancha urbana. Es el caso de los árboles del bosquecillo de Pura Pura o Pokechaca que desde hace muchos años son talados y envenenados para dar paso a la construcción de viviendas ilegales.

“En estos últimos diez años, La Paz perdió más del 90 por ciento de sus áreas forestales, no solo es Pura Pura, sino también en las cabeceras de los cerros; la construcción de la autopista La Paz – El Alto provocó la tala de una cantidad no determinada de árboles, sin que la empresa los haya repuesto en la misma proporción que se los taló, al igual que la empresa Mi Teleférico”, dijo.

La última denuncia data de hace dos semanas atrás, cuando un grupo de vecinos de Achachicala denunciaron la presencia de loteadores furtivos que están envenenando los árboles para luego arrancarlos de raíz.

El Diario.