La Verde femenina no recibe sueldo, pero gana 3 partidos

Abandonaron sus trabajos, arriesgaron sus estudios, con uniformes de hombres y escaso entrenamiento, la selección femenina de Bolivia se enfrentó ante los equipos de Puerto Rico y Perú, ganó tres partidos de cuatro. La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) cubrió los pasajes, la alimentación, el hospedaje y entregó 300 dólares a cada jugadora, monto insuficiente para cubrir los reemplazos laborales. Pero ellas siguen luchando porque su vida es el fútbol, aunque no vivan de él.

“Por primera vez en la historia, la FBF organiza partidos amistosos internacionales para la selección femenina”, afirma Lily Rocabado de Hurtado, directora de la FBF y presidenta de la Comisión Boliviana de Fútbol Femenino. “Por participación se ha dado 300 dólares por jugadora. No es mucho, pero por algo se empieza”, agrega.

Las jugadoras son de categoría mayores, así que muchas trabajan o están culminando sus estudios. Sus actividades fueron pausadas por los 27 días que duró el microciclo para los partidos internacionales amistosos.

Para los encuentros en Santa Cruz, el equipo estuvo alojado en el albergue de la academia de fútbol Tahuichi Aguilera. Luego, para el viaje a Perú se les entregó los 300 dólares. Inicialmente se les ofreció 140, pero las jugadoras pidieron que el monto se incremente.

“El viático no es suficiente. En mi caso, como en el de muchas de mis compañeras, hemos abandonado el trabajo. Es un sueldo y eso no lo cubre”, cuenta Janeth Morón, quien juega para la Liga de Santa Cruz en el equipo de Oriente Petrolero. Para participar de los amistosos tuvo que dejar un reemplazo en el colegio y en la escuela de fútbol y futsal, donde forma nuevos talentos.

Otras jugadoras aún son estudiantes, como Danny Pedraza, del club Universidad. Estudia Ingeniería Civil. “Dejé mis materias para asistir a los cuatro amistosos y ahora estoy tratando de nivelarme porque llegué directo a exámenes”, relata la jugadora.

Cuando las verdes viajan desde otros departamentos, la FBF les devuelve el monto del pasaje cuando llegan a la concentración. Así ocurrió con Mariana Caucota, del equipo Real Tarija.

Ella juega fútbol desde sus ocho años, cuando -a falta de una liga femenina- entrenaba con los varones. A sus 11 años empezó a entrenar con las jugadoras de categoría mayores.

Jugó alrededor de 560 partidos en ligas provinciales y nacionales. Con la Copa Libertadores jugó seis y con la selección 11.

Caucota ha terminado la carrera de Contaduría Pública, pero prefiere no buscar un trabajo en el área para dedicarse al fútbol.

“Sabía de la posibilidad de una convocatoria a la selección. Entonces mejor no buscar un trabajo estable. Ahora, sólo tengo unos eventuales”, cuenta.

Las jugadoras deben correr con los gastos para su indumentaria. Muchas de ellas aprovecharon los 300 dólares para comprarse las zapatillas deportivas.

“Este año, el profesor Napoleón consiguió auspicio para canilleras y vendas para las que no tenían mediante sus contactos. Los demás gastos son de nuestro bolsillo”, revela Caucota.

Uniformes de hombre

Los uniformes que entregó la FBF a la selección femenina estaban diseñados para hombres. No hay un diseño de mujer.

“Eso es lo que estamos exigiendo. No se puede jugar con ropa grande. Mi buzo es talla L y soy S”, asevera Morón.

La selección femenina notó su desventaja en indumentaria frente a sus iguales de otros países. “A nivel Sudamérica son muy pocas las selecciones donde sus jugadoras tienen uniformes de hombre. Argentina, Brasil, Ecuador y Chile tienen uniformes más femeninos. Nosotras queremos jugar cómodas”, comenta la cruceña Maitte Zamorano, que juega para Deportivo ITA.

Ella fue la capitana. Tiene 22 partidos jugados con la selección y 12 goles. Lleva 23 años jugando el deporte que ama. Calcula que entre los 32 partidos que juega al año ya debe haber alcanzado al gol 1.000.

“El fútbol es mi vida, mi pasión. Si bien no vivo del él, me entrego totalmente y formo nuevos jugadores. Mi sueño es guiar nuevos talentos, me gustaría comandar una selección”, confiesa.

Reclama que la diferencia con el fútbol masculino es grande. “Ellos viven del fútbol, nosotras no. Debemos pelear por lo que nos merecemos. Ellos entrenan cinco a siete horas diarias. Nosotras solo en los horarios libres del trabajo”.

Para la selección de fútbol masculino el premio para cada jugador por estar en la Copa América de Brasil fue de más de 20.000 dólares. Ellos pedían 40.000, pero la solicitud fue rechazada.

En la primera fecha Brasil venció 3 – 0; en la segunda, Perú 3 -1, y en la tercera , Venezuela, 3 a 1.
La Selección Femenina de Bolivia, previo a uno de sus partidos internacionales.
Foto: Selección Femenina de Bolivia
Las verdes en cancha, frente a su rival peruano.
Foto: Selección Femenina de Bolivia

La verde victoriosa

Puerto Rico El primer compromiso convocó a 24 jugadoras y se disputó en Santa Cruz. Fue favorable para las nacionales por 2-1. Luego viajaron a Villa Tunari, donde repitieron el marcador.
Perú El 26 de junio, 21 jugadoras fueron convocadas y el equipo goleó 3-0 a su similar peruano, en el partido amistoso que se cumplió en la Villa Deportivo Nacional de la Federación Peruana de Fútbol, en Lima.
Derrota Perú venció a 4 a 0 a la Verde el 29 de junio.

Pagina Siete.

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