La red de tráfico de fármacos adulteraba champús y Digestan

La red de falsificación de medicamentos también adulteró Digestán y varias marcas de champús, informó La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Según las autoridades, este grupo delictivo “diversificó su producción”.

“En la megafábrica de medicamentos falsos que fue desbaratada el pasado viernes encontramos varias marcas de champús y cremas”, informó el jefe de la División de Contra Delitos de Corrupción Pública de la FELCC, Luis Guarachi.

Explicó que se encontró incluso “un recetario sobre cómo hacer un champú H&S. Mezclaban el champú original y hasta cuadriplicaban su volumen”, dijo el efectivo policial. Añadió que también hallaron cremas de uso cosmético y varios envases.

El pasado viernes, la FELCC de La Paz allanó un megafábrica de medicamentos falsos en la ciudad de El Alto. Para operar en ese ilícito, los delincuentes habían instalado 20 máquinas.

El propietario de ese laboratorio, Manfred M., fue identificado como uno de los cabecillas de la red; él era el encargado de la producción de los fármacos falsos. Fue detenido preventivamente en la cárcel de San Pedro.

Día antes, había sido aprehendido el padre del dueño del megalaboratorio, un hombre de 80, quien se encontraba en la vivienda intervenida por la Policía.

El proceso de adulteración

Para adulterar el Digestán, la red mezclaba “el contenido original del producto con bicarbonato para que tenga un efecto efervescente. El bicarbonato es accesible y barato. Incluso sabemos que mezclaba los fármacos con harina”, informó Guarachi.
Aseguró que la encargada de la distribución de los medicamentos falsos de la red, Lidia P., utilizaba una imprenta para elaborar los envases. En la fábrica también encontraron una máquina de polipropileno, que produce cualquier tipo de plástico.
Según la Policía, la acusada Lidia P. trabajaba en complicidad con Manfred M. –dueño del laboratorio alteño– desde hace varios años.

La red fue desbaratada desde el mes de marzo, cuando la Policía inició los operativos en la población de Desaguadero, frontera con Perú. Desde entonces, la institución del Verde Olivo detuvo a 17 personas.

“Negocio redondo”

Guarachi explicó que como este era “un negocio redondo porque daba mucha plata”, la red decidió diversificar los productos que falsificaba.

“(La red de tráfico de medicamentos) ha ido diversificando y ampliando su actividad. Ya no sólo vendían medicamentos falsos, sino también trabajaban con productos originales, como el colágeno e incluso las leches de fórmulas para bebés”, informó el encargado de la investigación.

El efectivo policial comentó que en uno de los puestos de venta de la red, ubicado en la comercial calle La Tablada, encontraron leches de fórmula como Nutrilon y Bebelac.

Guarachi recomendó a la población que adquiera medicamentos, fármacos y similares en farmacias o lugares autorizados. Además, pidió a los ciudadanos confirmar que los productos cuenten con todos los precintos de seguridad y las fechas vigentes.

Clan familiar traficaba medicamentos falsos

La red de tráfico de medicamentos operaba con clanes familiares, informó ayer la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).

El jefe de la División de Contra Delitos de Corrupción Pública de la FELCC, Luis Guarachi, explicó que una familia fue identificada como la principal operadora del tráfico de medicamentos falsificados.

La autoridad explicó que el caso todavía está en investigación, por lo que no dio pormenores. “Todavía estamos en indagaciones”, sostuvo.

Ayer, Página Siete informó que Lidia P., una de las cabecillas de la red y encargada de la distribución de medicamentos falsos, ganaba 100 mil bolivianos al mes y que ya tenía un proceso penal en su contra en Santa Cruz, por atentado contra la salud.

De acuerdo con Guarachi, ese proceso fue iniciado por un laboratorio boliviano y en la actualidad está en etapa de juicio oral.

Cuestionó a la justicia de Santa Cruz, ya que pese a tener el caso abierto –dijo– ordenó la devolución de un camión incautado con medicamentos.

“Encontraron productos como Digestan y, además, etiquetas de sueros fisiológicos de la misma empresa”, puntualizó.

El policía acotó que el viernes, en el allanamiento que hizo la Policía a la megafábrica de medicamentos falsos, encontró etiquetas de los sueros, muy parecidas a las de anteriores operativos. Así establecieron que también imprimían los envases.

“Eso significa que Lidia P. contrataba los servicios del propietario de esa megafábrica que operaba con el NIT de una imprenta”, destacó el oficial.

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