Jóvenes reclutas se quedaron sin cupos

Los padres de familia que suelen ser quienes se preocupan por el servicio militar de sus hijos, dieron a conocer que en el segundo día de convocatoria para el segundo escalón, se quedaron sin cupos en unidades de la urbe alteña.

«Aún no ha ingresado mi hijo, ayer hemos estado en otros cuarteles, pero no ha podido ingresar y ahora nos dieron a conocer que habían tenido cupos, que ya no hay para que puedan quedarse en la sede de Gobierno, sino solo para otras regiones, aspecto que voy a pensar si quiero que vaya, porque es mi único hijo y no quiero que lo maltraten como se ha conocido de otros casos», explica Jonatán Calderón padre de familia, quien acompañado de un folder amarillo, donde estaba la documentación de su hijo, aún tenía la esperanza de ser aceptado y que su hijo se quede por lo menos en El Alto para prestar su servicio militar.

La desconfianza de los padres de familia hacia los militares por las prácticas coloniales y abusivas que ejercen como mecanismos de adoctrinar en la disciplina militar a los jóvenes soldados, es uno de los aspecto que ocasiona el recelo de los progenitores a la hora de saber que podrían estar un año alejados de sus hijos, sin saber cuál sería su condición de alimentación, trato, salud y sobre todo riesgos en contra de su vida.

«El primer día han recibido al parecer para que se queden en la ciudad porque ahora nos dicen que los llevarán a otras localidades, entre ellas está Caranavi y es por eso que no queremos que vayan, por lo menos no hasta que pase este problema de los virus de ratas. Nosotros hemos hecho cuartel y sabemos cómo los tratan, cómo les hacen sufrir y van a querer que ellos hagan todo con el riesgo de su vida», añade Juana Manríquez una vecina de Ciudad Satélite en la fila del cuartel Ingavi.

«Nosotros somos un grupo de 100 padres de familia que desde ayer hemos estado en el Estado Mayor, en la Fuerza Aérea de la FAB en la Juan Pablo II y ahora en este cuartel, por lo que vamos a esperar que nos dicen y si los quieren llevar a otras poblaciones, decidiremos, pero si es a Caranavi no vamos hacer una protesta, no queremos que corran el riesgo nuestros hijos, si quieren llegar a esas regiones que vayan los oficiales, los generales, los que tienen plata», reclamó Ángel Cuiza padre de familia.

Madrugar, quedarse a dormir con carpas, encima de cartones, cubiertos con frazadas, bolsas de dormir entre otros, son los sacrificios que hicieron los padres de familia en las aceras o puertas de las unidades castrenses, con la finalidad de poder inscribir a sus hijos en el segundo escalón, pero con la esperanza de que se queden en las ciudades y no vayan a otras poblaciones, sobre todo aquellas donde se identifica como factores de riesgo ante la presencia del virus identificado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como la Fiebre Hemorrágica Boliviana (FHB), una enfermedad zoonótica, viral, también conocida como tifus negro. Es producida por el virus Machupo (Miembro de la Familia Arenaviridae, Género Arenavirus del Nuevo Mundo, Complejo Tacaribe), el cual fue aislado en 1959. Link al virus Debido a su alta patogenicidad, el virus Machupo requiere Bioseguridad Nivel cuatro, el máximo posible.

Es transmitida por el contacto directo con roedores o inhalación de excretas de roedores infectados. El virus también es transmisible de persona a persona.

Esta limitada al Departamento del Beni, municipios de las provincias Iténez (Magdalena, Baures y Huacaraje) y Mamoré (Puerto Siles, San Joaquín y San Ramón) en Bolivia.Los médicos tuvieron contacto directo con la extinta Ximena Cuéllar, la médica interna que trabajaba en Caranavi y que atendió a quien se considera el “paciente cero”: Macario Gironda, un agricultor de 76 años, quien falleció con un cuadro de hemorragia. Se sabe que le practicaron una endoscopía.

«Hasta la frontera incluso podríamos aceptar, pero no queremos que vayan a Caranavi, de todas maneras vamos a esperar que nos dicen para que junto a su papá podamos tomar una decisión. Es por eso que como padres de familia queremos que el Gobierno apruebe una ley donde nuestros hijos puedan hacer servicio social en alguna instancia y ya no se obligue hacer cuartel», añadió Marciana Camacho.

Entre los documentos a ser presentados por los postulantes a la segunda sección solo se exigió fotocopia certificado de nacimiento y de cédula de identidad.

El Diario.

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