Interyungueño: Irupana – Chicaloma, Qué final!

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Los que asisten a los partidos del XXXIII Campeonato Interyungueño de Fútbol, que ya llega a su fin en el hermoso pueblo de Chulumani y van a ver los taquitos, los chanfles, los pases inteligentes, los goles y las tapadas, no se imaginan qué hay detrás de bambalinas en el partido final entre Irupana y Chicaloma.

Como cada año, con el impulso de los dirigentes, autoridades, jugadores y pueblos organizados se realiza el evento deportivo más importante de la integración yungueña, que agrupa en la sede organizadora, a una docena de pueblos clasificados, este año, más a menos formalmente, mejor que las anteriores gestiones.

El fútbol es un deporte, casi el único, que se practica en todos los pueblos yungueños, incluso en las comunidades más pequeñas. Campeonatos locales, regionales, intercolegiales, desafíos entre pueblos con visitas masivas y fiestas de agradecimiento incluidas, son la rutina de cada fin de semana.

En esta maraña futbolera yungueña, aparece como el máximo olimpo encuentro de gladiadores, el campeonato interyungueño de fútbol. Cada coterráneo coloca toda su fe en su equipo. Acompaña en sus partidos clasificatorios. Si gana puntos es el candidato al campeonato, y si pierde es culpa del árbitro.

Así llegaron a la final del XXXIII campeonato interyungueño, dos equipos de un mismo municipio: Irupana y Chicaloma. Entre ambos pueblos hay una distancia de menos de 15 kilómetros. En realidad son dos pueblos hermanos vinculados por la economía, el comercio, el transporte, la afinidad familiar, la tradición y otros aspectos.

Cuando han tenido que lidiar en la cancha, estos equipos, ya sea en la maravillosa Churiaca o en su cancha de Chicaloma, o en algún tinglado donde se jugaba fulbito de otras categorías, incluido mujeres, las barras eran tan bravas que generalmente terminaban en enemistades o insultos pasajeros o duraderos.

Generalmente Chicaloma tiene su barra encabezada por la saya. Las letras de las canciones y los ritmos cadenciosos son adaptaciones para arengar a su equipo o bajonear al contrincante. Muchas de estas canciones y barras son difundidas inmediatamente por internet y se escucha y se ve el entusiasmo en el mundo entero.

Por su parte Irupana no se queda atrás. Organiza su zampoñada y junto a la barra entona todas las canciones que dicen algo de su pueblo, sus lugares, sus costumbres. También vociferan sus barras de aliento al equipo y como no podía ser de otro modo también gritan frases para bajar la autoestima del contrincante.

Los encuentros deportivos entre estos dos pueblos: Irupana y Chicaloma han generado una enemistad disfrazada. Imposible que apoye Chicaloma a Irupana o viceversa, cuando alguno de estos equipos enfrenta a otro contrincante. Lo que es posible, es que al contrario, den la contra con sus barras.

Es de imaginar cual será el ambiente en ambos pueblos, el momento de la final del campeonato – sábado 25 de enero 2020. Lo que es seguro que ambos pueblos quedarán vacíos porque la población irá a apoyar a cada uno de sus equipos. El ganador será fruto de su técnica, suerte y mejor juego. El perdedor secará sus lágrimas con la resignación y la esperanza.

Por: Franz Tedy Ulo Arteaga