Impuestos elevados, leyes y año electoral derrumban la inversión

Los impuestos altos, leyes poco atractivas y el año electoral son los motivos que los expertos identifican para explicar el descenso de la Inversión Extranjera Directa (IED), que en el caso de Bolivia se redujo en un 55,7% en 2018 respecto a 2017, el nivel más bajo desde el periodo 2005-2009, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En su informe La inversión extranjera directa, el organismo internacional señala que la baja se debe a que el sector extractivo (minería e hidrocarburos) no se recuperó hasta los niveles alcanzados entre 2012 y 2013.

En 2018, la IED cerró con 316 millones de dólares, monto que significa un 0,8% del Producto Interno Bruto (PIB) boliviano, y que es menor al logrado en 2017 , cuando se obtuvo 712 millones de la divisa extranjera, es decir, 396 millones de dólares menos.

El economista Jaime Dunn afirmó que el país presenta un clima de inversión extranjera muy adverso y hasta “nefasto” en relación con otras naciones.

“Temas como la nacionalización, avasallamiento de tierras, sumado a la burocracia, la fuerte presión tributaria y la inflexibilidad laboral; los altos costos de repatriar divisas al extranjero, la inseguridad jurídica y la politización de la justicia hacen que el país no sea un lugar que destaque en el mundo como un oasis para la inversión”, apuntó.

Por ejemplo, indicó que si se lo compara con los rankings internacionales, como el Doing Business del Banco Mundial, Bolivia apenas tiene 45 puntos, cuando Chile, Perú y Colombia acumulan entre 65 y 75 unidades.

Otra de las causas a las que apuntó es el “modelo estatista”, que prioriza la inversión pública y a las empresas estatales, en desmedro de la privada.

Dunn acotó que desde hace años ya no se ven inversiones en el sector minero que superen los 5.000 millones de dólares, registradas en 2008, ya que ahora no sobrepasan los 250 millones.

En criterio del experto, la caída de la IED tiene varias consecuencias, una de ellas es que la inversión sea encarada por el sector privado nacional o la estatal, en este último caso, generará presión sobre las arcas del Estado y ocasionará un déficit fiscal y disminución de las Reservas Internacionales Netas (RIN).

El economista agregó que si bien se ve una mejora hasta el primer trimestre de este año, comparado con 2018, hacia adelante se puede pensar que el incremento no será mayor, porque aspectos como la seguridad jurídica, los altos costos transaccionales y otros no van a cambiar.

Para atraer la inversión extranjera a Bolivia se deben hacer muchas cosas, pero principalmente otorgar garantías y facilidades, sobre todo en el caso de la figura de concesión minera, inserta en la Ley de Minería 535, opinó.

“Es importante que se cambie el enfoque de la IED. Hoy se apunta sólo a inversionistas que dirigen su mirada a la explotación de los recursos naturales, como el litio. Hay que buscar inversiones en sectores como la industria, tecnología, bienes raíces y otros”, recomendó Dunn.

Para el expresidente del Banco Central de Bolivia, Juan Antonio Morales, la IED cayó por la mayor incertidumbre de los mercados, tanto internacional como nacional, y la volatilidad de precios de las materias primas.

Sostuvo que la guerra comercial entre Estados Unidos y China afecta al comercio mundial, a los flujos de capitales y a la tasa de crecimiento de la economía mundial, que repercute en economías como la de Brasil y Argentina, los principales socios comerciales de Bolivia.

“La mayor caída está en la minería y esta situación parece que continuará porque nuestra legislación es poco amigable con las inversiones en ese sector. Hay problemas con los derechos de propiedad y con la tributación. Las recurrentes amenazas de nacionalización y, más aun, las ocupaciones de minas que deterioran el clima de inversión para el sector”, indicó Morales.

Con los resultados que se tiene al primer trimestre de 2019, señaló que todo hace pensar que este año la IED cerrará en un nivel similar al de 2018 o menor, por el clima electoral “tan pesado”, que ocasiona que los empresarios decidan esperar hasta que se aclare el panorama.

“Desafortunadamente en el país se han puesto candados constitucionales y legales a la inversión extranjera, con el resultado que nos llega: sobre todo empresarios oportunistas y no los que se quiere tener, que además de capitales traigan tecnología que llegue al resto de la economía boliviana, dando lugar a lo que los economistas llaman externalidades positivas”, dijo.

Caneb apunta a la inseguridad jurídica que se tiene en el país

La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) atribuyó el descenso de la Inversión Extranjera Directa (IED) a un ineficiente clima de seguridad jurídica y a señales negativas dadas desde el Gobierno.

“Este indicador preocupa; es una tendencia identificada desde hace años y tiene que ver con la ineficiente seguridad jurídica que ofrece el país. Este año, las expectativas son altamente políticas”, señaló el gerente de la Caneb, Javier Hinojosa.

El ejecutivo afirmó que en el país no se trabajó para dar mayor seguridad jurídica a las inversiones privadas, a diferencia de Ecuador y Perú, que atraen inversiones extranjeras.

“Perú es un imán con políticas constantes de fomento de inversiones, desde hace más de 20 años que no han ido cambiando a pesar de los Gobiernos de turno”, apuntó, según ANF.

Una buena economía no sólo se desarrolla con inversión estatal, porque se necesita de la participación privada extranjera y nacional, tanto directa como indirecta, señaló Hinojosa.

“Los partidos que están en carrera electoral deberían tomarlo muy en cuenta”, sugirió el representante de los exportadores.

El documento de la Cepal hace notar que Bolivia está por debajo en la captación de IED en relación con otros países con fuerte presencia de sectores extractivos como Perú, donde la IED fue equivalente al 3% del PIB en 2018, o Chile, donde la IED fue equivalente al 2,2% del PIB.

No obstante, en el informe del organismo internacional también se destaca que en 2018, en Bolivia se aprobó el Decreto Supremo 3469 de Contratos de Alianzas Estratégicas de Inversión Conjunta, que reglamenta la creación de asociaciones público-privadas para la inversión en grandes proyectos.

Punto de vista
Alejandro Arana Economista

“Hay que mejorar la confianza”

La Inversión Extranjera Directa (IED) cayó porque disminuyó la confianza de los inversionistas extranjeros en el desempeño de la economía, tras cinco años de déficit comercial y seis de déficit fiscal.

Los sectores en que se advierte mayor caída son la minería, hidrocarburos y servicios. Se van a sentir efectos en el crecimiento del PIB. Además, disminuye la transferencia de tecnología y know-how (conocimiento) que aporta el inversionista extranjero.

Nuestra expectativa es que la IED sea incluso menor que la que se registró en 2018, debido a que muchos inversionistas, especialmente extranjeros, suelen postergar inversiones hasta tener más claro el futuro político.

Ante este panorama, lo que le queda al Gobierno es hacer más atractivo al país y mejorar la confianza de los inversionistas mediante políticas de austeridad fiscal, reducción y simplificación de la carga impositiva, reducción de los costos laborales, otorgar seguridad jurídica y tener una política proactiva, despojándose de sesgo político.

Para ello el Gobierno debe dar una exención tributaria y así generar inversiones atractivas, tomando en cuenta la lejanía de los puertos y los altos costos que tiene el transporte.

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