Hay alteración en los rangos de fuego

Según The Nature Conservancy, existen ecosistemas que establecen una relación con el fuego y que se sostienen gracias a ello. El origen del fuego puede ser natural o provocado.

El reporte “El fuego, los ecosistemas y la gente” explica que el 46% del área mundial de los principales tipos de hábitat son dependientes del fuego o influidos por éste. Lo que caracteriza a todos estos ecosistemas es la resistencia y la capacidad de recuperación de sus plantas y animales después de estar expuestos a incendios que ocurren dentro del rango de variación característico del tipo de régimen de fuego de ese ecosistema.

“De hecho, la exclusión del fuego resulta, a menudo, en cambios generales al ecosistema, los cuales son ecológicamente y socialmente indeseables”, explica el documento.

No obstante, el mismo informe elaborado por especialistas advierte que si bien hay ecosistemas que necesitan el fuego, existe una creciente alteración a los “regímenes” debido al cambio climático, al crecimiento urbano, a incendios intencionales descontrolados y a políticas nacionales entre otros factores.

Estas alteraciones se pueden definir como la medida en que los parámetros actuales del fuego se han alejado de los rangos naturales, históricos o ecológicamente aceptables. Es decir que es la variación en la frecuencia, severidad o presencia en hábitats donde no debería estar.

Todo esto se convierte en una amenaza a la biodiversidad.

Al respecto, la Fundación Amigos de la Naturaleza, a través de un documento denominado Síntesis Ambiental: el manejo comunitario del fuego, advierte que en Bolivia existe una alteración de los regímenes históricos debido a las presiones humanas y al cambio climático.

“Esta situación está generando que en los tipos de vegetación, donde el fuego actuaba como un elemento regulador de la estructura, composición y por tanto del estado de conservación de los ecosistemas -como es el caso de las pampas naturales de la llanura beniana, el Pantanal y la formación del Cerrado-, el comportamiento del fuego se haya tornado de enormes proporciones. Este se ha convertido en un factor de degradación de los hábitats”, explica.

El fuego continúa

Fuego El incendio que sufre la Chiquitania se inició a mediados de julio, condicionado por una terrible sequía y heladas que terminaron de marchitar la vegetación. La declaración llegó semanas después cuando el fuego se salió de control.
Pérdida Según el último reporte de la Fundación Amigos de la Naturaleza, ya son 4,1 millones de hectáreas quemadas a nivel nacional. Santa Cruz con 3.077.370 hectáreas arrasadas, Beni con 879.441, La Paz con 142.136 y Cochabamba con 22.611 son los departamentos más afectados por incendios forestales.

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