Feminicidio: Carla Callaú tenía lista su maleta para dejar a su asesino

Minutos antes de ser asesinada por su novio, Carla Callaú Vaca de 19 años alistó su maleta para regresar a la ciudad de Santa Cruz, su tierra natal. Ella quería recuperar su libertad, estudiar y cumplir su sueño de ser chef profesional.

El crimen se registró el jueves a las 9:30, en el municipio de Sacaba (Cochabamba). La joven perdió la vida en manos de su pareja, Jorge Sneyder Q. W., Carla había tomado la decisión de volver a Santa Cruz. Este hecho provocó el enojo del acusado. Según la versión de Jorge, él quiso impedir que se vaya y la tomó del cuello. Luego trató de reanimarla, pero la joven ya estaba sin vida.

“Carla decidió irse porque en el lugar del hecho se encontró una maleta. Ese sería el móvil para que él proceda a quitarle la vida”, contó la abogada Mercedes Cortez, de la Fundación Voces Libres, que se hace cargo de la defensa legal del caso y ayuda la familia de la víctima.

Carla era modelo y fue reina de belleza del municipio de Warnes (Santa Cruz). “Conoció al (agresor) cuando tenía 18 años, estaba todavía en colegio y hacía un curso de gastronomía, quería ser chef”, comentó Cortez.

Según la Policía, el informe de la autopsia reveló que la causa de la muerte de Carla fue “asfixia por sofocación”. “(El agresor) le tapó la nariz y la boca. No sabemos si con las manos o con otro objeto. Todo está en proceso de investigación”, dijo la vocera de la Felcv, Nidia Gutiérrez.

Los restos de la víctima tenían que ser trasladados ayer a Santa Cruz en un vuelo de Boliviana de Aviación, que no cobró el viaje. Su papá, Jesús Callaú, llegó desde Chile para acompañar el féretro. Sus hermanas tenían previsto volver a la capital oriental luego de recoger el cuerpo y gracias a la ayuda de Fundación Voces Libres. Anoche, el asesino fue enviado a la cárcel de forma preventiva.

Fue aislada e incomunicada

Carla conoció a su verdugo hace un año en Santa Cruz. Se conocieron en una fiesta y se enamoraron, contó la hermana de la víctima, Anahí Callaú. “Parecía un buen hombre. Él nos dijo que trabajaba en un bufete de abogados en Cochabamba”, recordó. Pero, el acusado trabajaba como guardia municipal.

Hace ocho meses, Jorge convenció a Carla para vivir juntos en Cochabamba, donde él consiguió un nuevo trabajo en la Alcaldía de esa ciudad. “A mí me prometió que no le iba a faltar nada, que estaría muy bien y que ella vendría a visitarnos una vez al mes”, contó Anahí Callaú a la Fundación Voces Libres.

Poco a poco, Carla se dejó de comunicar con sus hermanas. Un vez, la joven contó que Jorge le quitó el celular e incluso le prohibió usar WhatsApp y Facebook.

La familia tenía que llamar al agresor para comunicarse con la joven. Muchas veces, el acusado apagaba el celular o solamente contestaba en las noches.

En una ocasión, las hermanas de Carla compraron un pasaje de avión para que ella viaje a Santa Cruz y visite a la familia. Entonces, Jorge se enojó y pidió que no se metan en su relación. Indicó que la joven no viajaba a su tierra porque él tenía mucho trabajo pendiente. “Estaba molesto y, si bien la dejó venir, al día siguiente de la llegada de Carla, Jorge ya estaba en Santa Cruz para recogerla”, contó Anahí.

Otra de las hermanas de Carla, Gisela Callaú, contó que la joven no quería retornar a Cochabamba. “Nos dijo que él era muy celoso, que ella se la pasaba en la casa, que no salía y quería quedarse con mi madre”, dijo. Cuando la modelo decidió quedarse en Santa Cruz, el acusado se puso a llorar y prometió cambiar. “Le decía que la amaba, que no podía vivir sin ella y que todo iba a cambiar. La convenció”, lamentó Gisela. “Ella tenía un corazón muy noble”, dijo. “Se quebró al verlo llorar y nos explicó que no quería hacerlo sufrir, creía que todo el daño que uno hace siempre vuelve. Por eso decidió darle una oportunidad más y volvió a Sacaba”, añadió.

Autoridades inspeccionan el lugar del hecho

Ayer, investigadores de la Fiscalía y de la Felcv realizaron una inspección a la casa donde ocurrió el crimen en compañía de los abogados de ambas partes.

Los profesionales del estudio jurídico de la Fundación Voces Libres se encargan de la defensa de la familia de Callaú. Uno de las responsables del equipo, Mercedes Cortez, contó que durante la inspección se efectuaron pruebas de quimioluminiscencia en busca de huellas de sangre. Los peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) recogieron cinco prendas de tela en busca de nuestras biológicas y secuestraron algunos documentos y otras evidencias.

El presunto autor no quiso someterse a un acto de reconstrucción de los hechos. “La habitación registrada era precaria. Tenía un colchón en el suelo, cuatro sillas y una mesa de plástico. La ropa tirada por todo lado. Es un cuarto que está en una casa que alquilaba múltiples espacios”, contó.

Pagina Siete.

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