Encarcelan a dos mujeres por casos relacionados con perros

En los dos últimos días la justicia envió a la cárcel con detención preventiva a dos mujeres por casos relacionados al ataque de perros. Una de ellas es una mujer de la tercera edad que fue enviada el jueves al penal de Palmasola, en Santa Cruz, acusada de biocidio. La otra es la abuela de la niña de cinco años que falleció luego de presuntamente ser atacada por un perro rottweiler en Cochabamba, quien ayer fue remitida a la cárcel de San Sebastián.

En el primer caso, los familiares de la aprehendida denuncian que se envió con detención preventiva a Palmasola a una mujer de 62 años de edad, acusada de biocidio, por la sola declaración de dos personas de una misma familia, sin ninguna prueba que sustente la acusación.

“Mi madre no es culpable. Ella nunca habría hecho eso”, dijo entre lágrimas la hija de Antonia A. sobre la denuncia de que la mujer habría envenenado al animal con un trozo de carne en el barrio Roca y Coronado.

Además, contó que el perro era callejero y que la denunciante aseguró que es suyo sin presentar ningún respaldo.

Señaló que la denuncia se efectuó por intereses sobre el inmueble donde viven, ya que habría disputas entre los propietarios y ellas, que sólo son inquilinas.

“Es una excusa. Injustamente le dicen que mi madre mató (al perro), pero ella no lo mató, yo tengo animales, perros y gatos, mi mamá nunca habría hecho esto”, reiteró su hija.

“Venimos en apoyo de la señora. Yo vivo en esa casa 30 años. Jamás tuvimos problemas con nadie. Yo soy la inquilina más antigua y tenemos animales. Todo esto es una injusticia, una calumnia que a la señora le han hecho”, relata otra mujer que acompaña a la hija de la detenida y asegura ser otra de las inquilinas que vive en la casa.

Ambas explican que la vivienda pertenece a cinco hermanos y que cada uno tiene sus inquilinos, pero que uno de ellos siempre trata de desalojar a los inquilinos de los demás.

A su juicio, la vecina que denunció este hecho estaría en complicidad con el dueño.

El ministro de Justicia, Héctor Arce, se pronunció ayer sobre este caso e indicó que la determinación de la justicia es un extremo “irracional e inconcebible”.

“Estos son los extremos irracionales que la justicia penal debe evitar con la nueva Ley de Abreviación Procesal. Es inconcebible que se le quite la libertad preventivamente a un ser humano en un caso como éste. Este es el triste estado de la justicia boliviana”, escribió Arce en un tuit.

Cochabamba

En otro caso, la abuela de la niña de cinco años que murió a causa de las graves heridas ocasionadas presuntamente por un can rottweiler, fue enviada ayer con detención preventiva a la cárcel de San Sebastián Mujeres.

Por el caso también se imputó a la madre y a la tía de la menor, pero se determinó otorgarles medidas sustitutivas, como la detención domiciliaria, y además se les fijó una fianza de 5.000 bolivianos, informó la fiscal de materia Cinthia Prado.

La autopsia del cuerpo de la niña estableció que murió por un shock hipovolémico ocasionado por hemorragia interna y las múltiples heridas que presentaba, aunque no establece si fueron por las mordeduras del can.

Por otro lado, los investigadores de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen determinaron que el perro no tenía manchas de sangre, que el lugar del ataque fue limpiado y que el cuerpo de la niña fue aseado previamente.

La polémica

La representante de Amor por los Animales Bolivia (APLAB), Ana Serrano, considera que es necesario castigar los actos de crueldad contra los animales, como ser el envenenamiento para darles muerte.

“No es correcto que continúen los casos de biocidio”, expresa Serrano, y señala que todas las denuncias deben investigarse y que los denunciantes deben demostrar la culpabilidad de las personas a las que acusan.

Por su parte, Susana Carpio, voluntaria de animales SOS desde hace 24 años, justifica la imputación de las tres mujeres en el caso de la niña e indica que más allá de una condena por la tenencia irresponsable del rottweiler, deben ser juzgadas por negligencia contra la niña.

“Podían no ser perros de raza peligrosa, la niña podía haberse ahogado, podía haberse caído. Los niños están absolutamente desprotegidos en nuestro país”, señaló Carpio.

Antes, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos indicó que debería haber sanciones en casos de maltrato animal, pero que la respuesta no es la cárcel.

Pagina Siete.