El sector soyero se declara en emergencia por baja demanda

La Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (CADEX) y la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia informó que la caída del precio internacional de la soya, la coyuntura internacional y la falta de capacidad productiva en el país impactan en la demanda del grano boliviano, por lo que se declararon en emergencia.

“Hoy por hoy los precios internacionales de los commodities en general, maíz, soya, trigo, etc., son afectados por situaciones internacionales como la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La economía cruceña se basa en los commodities y específicamente en la soya y su cadena industrializada”, manifestó el presidente de la CADEX, Oswaldo Barriga.

Entre tanto, el titular de la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia, Willy Rivera, acotó que los precios de la soya registran una franca caída y en los anteriores cuatro años hubo muy buena producción de parte de los grandes productores del mundo, como Argentina, Brasil y Estados Unidos.

En el caso de la cotización, citó que la tonelada está valorada en 200 dólares, que si bien eso también repercute en Paraguay, Argentina y Brasil, esos países no lo sienten debido al uso de biotecnología y a su productividad, es decir que producen más toneladas por cada hectárea.

“La industria se encuentra de manos atadas por diversas políticas que nos llevan también a tener una situación económica complicada. No estamos en condiciones de seguir asumiendo costos mayores”, advirtieron ayer en conferencia de prensa.

La industria soyera nacional tiene una capacidad de producción de 4,5 millones de toneladas y en 2018 se produjo 2,6 millones, lo que significa que el sector trabajó a un 55% de su capacidad productiva instalada.

Para Rivera, este panorama pone en riesgo un sector tan importante en la economía como es el agroindustrial oleaginoso.

“Hacemos un llamado al Gobierno para poder sentarnos y trabajar en la mejora de la producción y la productividad primaria e incrementar la capacidad, que es otro de los temas que le imposibilita a la industria poder generar mejores condiciones para el agricultor”, dijo Rivera.

“No se ha podido cuantificar porque los precios siguen en franca caída, hay agricultores que prefieren no entregar. Es decir que están en una situación difícil. A esto hay que sumarle los efectos adversos que vivieron por temas climatológicos y diversas situaciones”, mencionó.

En este momento, el sector industrial acopia la soya que fue cosechada el mes pasado.

La CADEX reportó que hace dos semanas el precio estaba por los 298 dólares la tonelada, pero la situación internacional hizo que varíe de forma constante.

Pagina Siete

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