El plan de gobierno de CREEMOS propone construir planta fundidora de zinc y creación de un banco minero

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Luis Fernando Camacho señaló que Potosí tiene una historia ingrata porque su riqueza se la llevó todo el mundo y no recibieron nada a cambio. Es una historia que cambiará con medidas concretas que generarán regalías, empleo y esperanza para los jóvenes.

Potosí, 13 de marzo de 2020. “Durante 14 años el MAS jamás le dio a Potosí lo que se merecía. Este valeroso y trabajador pueblo nunca se benefició lo que debía de la industria de la minería. Potosí es un pueblo con una historia muy ingrata. Su riqueza se la llevó todo el mundo y no recibieron nada a cambio. Eso tiene que cambiar, Potosí merece días mejores, merece progreso. Sabemos que está es una cuestión que es obligatoria resolver para el próximo gobierno. Por eso me comprometo con mis hermanos potosinos impulsar inversiones para industrializar los minerales, principalmente el zinc y litio”, subrayó Luis Fernando Camacho, candidato a la presidencia de CREEEMOS.

Camacho señaló que el problema no es el precio del mineral, si no la maquila y el costo de la producción. La propuesta de CREEMOS es impulsar la construcción de una fundidora de zinc y la creación del banco minero para que las empresas mineras sigan operando y así cuidar la economía de los potosinos.

“Sabemos que Potosí tiene el 55% de las reservas y va a ser la palanca de desarrollo de Potosí y de gran parte de Bolivia, pero siempre respetando el derecho de los potosinos a las regalías que se merecen por la extracción del litio”, precisó Camacho.

La migración de los jóvenes potosinos preocupa porque no tienen oportunidades de desarrollarse como quisieran en el lugar que los vio nacer. “Tenemos que devolverle la esperanza a los jóvenes de que su futuro puede estar en Potosí”, puntualizó Camacho.

Por ello, CREEMOS busca eliminar el abuso de poder que empezó en Bolivia hace muchos años y lo consolidó Evo Morales cuando ignoró la voz de la gente el 21F y después con el fraude electoral. “Varios meses después de los 21 días de paro, nos encontramos con que el gobierno, que iba a ser de transición para consolidar la democracia en Bolivia, comienza a repetir los peores vicios del MAS y de la vieja política, y que el abuso de poder no ha desaparecido. Por eso hoy la lucha continúa. Ahora tenemos que dar el paso definitivo, para construir una Bolivia donde el poder sea de los ciudadanos y no de los políticos”, enfatizó.