El Cides cumple 35 años con una visión crítica del modelo

En las aulas del Cides (Posgrado en ciencias del desarrollo de la UMSA), enseñaron algunos cuadros importantes del gobierno del MAS, como Carlos Villegas, Luis Arce Catacora, Edwin Rojas, Mercedes Urriolagoitia y hasta Álvaro García Linera, pese a que luego se sabría que no tenía título universitario.

Eran tiempos en que el Cides y el proyecto del MAS coincidían en una idea de modelo de desarrollo del país. Eso no tardaría en romperse, al punto de que el año pasado el Cides se desafilió del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), pese a ser institución fundadora, cuando esa entidad le dio un premio a Evo Morales y otro a García Linera, sin consultar a las instituciones bolivianas.
Alfredo Seoane, actual director del CIDES.

“Nosotros como institución estuvimos muy cercanos al proceso que se inaugura en 2006, pero ahora somos muy críticos”, reconoce Alfredo Seoane, su actual director.

Al margen de esta accidentada relación con el poder, lo importante es que el Cides cumple 35 años de vida formando profesionales en niveles de maestría y doctorado, que es una cantera de intelectuales de alto nivel, que ha publicado más de 100 libros y que ha aportado en la crítica y en la propuesta a las políticas públicas del desarrollo.

El Cides nació con la idea de formar a los docentes de la UMSA con un enfoque multidisciplinario con énfasis en el desarrollo. Como mandaba la intelectualidad de aquellos tiempos, emergió con una visión latinoamericana, inspirada en la escuela de la Cepal. Luego la misma Cepal cambiaría, y el Cides también. Como señala José Núñez del Prado, uno de sus docentes, el trabajo del Cides se enmarca en el “pensamiento crítico”, “autonomía intelectual” y “pluralismo teórico”.

El Cides fue una institución crítica del neoliberalismo porque no creía en la visión economicista ni en una desarrollo centrado únicamente en el crecimiento. “Sino más bien –explica Alfredo Seoane– entendiendo el desarrollo como un cruce de caminos entre historia, política, desarrollo social y economía. Con una visión de política pública como un bien público”.

La propuesta de los intelectuales del Cides era avanzar hacia un posneoliberalismo sobre la base de la transformación productiva, la equidad, el respeto del medioambiente, la presencia indígena, incluso viendo el “vivir bien como una utopía posible de construir”.

Pero, cuando “la agenda muestra que estamos yendo en otro sentido, expresamos nuestra crítica y eso no quiere decir que seamos proneoliberales”, explica Seoane.
Estudiantes de la maestría de Estudios feministas, en una de sus sesiones.
Foto:Freddy Barragán / Página Siete

¿Por qué son críticos?

Alfredo Seoane explica que la visión crítica del Cides con el actual modelo tiene que ver “con una preocupación genuina sobre el desarrollo”.

Indica que las críticas empezaron muy temprano, cuando todavía existía bonanza en el país.

“Habíamos escrito algunas cosas muy críticas en sentido de que teníamos los recursos y de que no había una eficiencia de la inversión”, dice y recuerda que temas como la corrupción aún no se habían manifestado.

Recuerda el libro escrito con Fernanda Wanderley titulado La brecha ahorro-inversión y la olvidada agenda de transformación productiva, en el que se critica “las malas políticas de inversión, falta de prioridad de los recursos, reiteración del extractivismo pese a que se tenía la oportunidad de transformar la matriz productiva del país”.

Luego vendría la represión a los indígenas del Tipnis y la ruptura total de pensamiento con el actual gobierno.

Sus orígenes

El Cides es el primer programa de posgrado en ciencias sociales de la UMSA y de Bolivia. Nació con el impulso de las facultades de Ciencias Económicas, Ciencias Sociales, Ciencias Jurídicas y Agronomía. Luego, pasaría a depender directamente del vicerrectorado.

Este centro de estudios de alto nivel tiene una decena de líneas de estudio, que han ido variado con el cambio de la agenda nacional. La base fue el desarrollo económico, relaciones internacionales, filosofía, ciencias políticas y desarrollo social. Pero, con el tiempo se incluyó descentralización y autonomías y ahora existe una maestría en estudios feministas.

Todos estos estudios están agrupados ahora en tres áreas: Economía, sociedad y globalización; Política, sociedad y cultura; y Territorios en transformación y relaciones urbano-rurales.

Logros

Un logro del Cides es, además, su internacionalización. Tiene relaciones con universidades extranjeras ya sea para el desarrollo de proyectos conjuntos o para el intercambio académico. Por ejemplo, existe un proyecto denominado Fate, con la universidad de Berna, de Suiza, que se desarrolla en el altiplano sur y en el cual se abordan tres temas transversales: Medioambiente, género y sostenibilidad.

Y, también tiene convenios con universidades latinoamericanas, lo que se traduce en la presencia de docentes extranjeros en los posgrados del Cides, como es el caso de la UNAM, de México.

Y, los posgrados del CIDES también han empezado a seducir a algunos estudiantes extranjeros. En los cursos de esta gestión existe una estudiante rusa, un chino, dos colombianos y algunos peruanos.

Actualmente, el Cides tiene 120 estudiantes, quienes cursan seis maestrías y dos doctorados, los cuales se abren cada tres años.

Si bien existe una amplia afluencia de estudiantes, el índice de titulación no llega ni al 30%, lo que representa un desafío para la institución.

LOS DOCENTES

Dr. Alfredo Seoane Flores
Mg. Cecilia Salazar de la Torre
Dr. Jorge Albarracín Deker
Dr. Gonzalo Rojas Ortuste
Dr. Luis Tapia Mealla
Mg. Ivonne Farah Henrich
Dr. José Núñez del Prado
Dra. Elizabeth Jiménez Zamora
Mg. Óscar Bazoberry Chali
Mg. Luis Claros
Dra. Manigeh Roosta
Dr. Rogelio Churata Tola
Mg. Gabriela Ruesgas Requena
Mg. Juana Roca Sánchez

Puntos de vista

Gonzalo Rojas O. Ph.D. Docente investigador
Compromiso cívico e intelectual

El Cides es una institución de educación superior de la universidad pública. Parece una reiteración de su descripción, pero en verdad quiero destacar allí la vocación por la educación en ciencias sociales posgraduales (en plural) y su carácter público. Lo público aquí no es gratuidad, sino compromiso cívico e intelectual con los desafíos de Bolivia, cada vez más situada en las corrientes e interacciones internacionales. En la innegable maduración de este proyecto multidisciplinario alrededor de la temática del “desarrollo”, debo remarcar el trabajo en equipo. La generación de fundadores, mayormente formados en México, reclutaron a la generación inmediata con formación similar y buscando allí, además de calificaciones académicas destacadas, la necesidad de formar una institución de calidad, de servicio para los/as posgraduantes bolivianos/as: Seguimos en ese emprendimiento.

José Núñez del Prado Docente Investigador
Pensamiento crítico

El Cides/UMSA, institución pionera a nivel posgradual del país, se caracteriza por articular formación, investigación, interacción social e internacionalización, en formación con grados académicos de Maestría y Doctorado. Como parte de la UMSA, se militan y practican los principios de Autonomía y cogobierno cualitativo posgradual, pero se agrega premisas de “pensamiento crítico”, “autonomía intelectual” y “pluralismo teórico”, para evitar constituirse en una especie de “escuela de cuadros” en el sentido político ideológico, aunque el conjunto de las temáticas y práctica académicas contengan tal esencia, en el marco de la búsqueda permanente de lograr cada vez más apertura hacia la multidisciplina en la que se avanzó suficiente; la interdisciplina, en la que nos encaminamos con dificultades y la transdisciplina, que es nuestro horizonte.

Pagina Siete.

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