Economía de El Alto está en retroceso

La ciudad de El Alto, tras la guerra del gas fue olvidada por los gobernantes que incumplieron sus promesas, coincidieron los disertantes.

La ciudad de El Alto está en retroceso en los ámbitos de la economía y la seguridad, concluyeron, recientemente, tres expositores del seminario Realidad económica, política y social de Bolivia, organizado por la activista social, Guadalupe Daza.

El analista Iván Arias recuerda que El Alto se consideraba como “el Shanghái boliviano”, por sus características de ciudad industrial, en la que las materias primas se transformaban y se les daba valor agregado, pero esto desaceleró desde 2006.

“No solamente tenía importancia económica sino política, era la admiración de mucha gente. Pero después de 13 años del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), lo único que creció en El Alto fue la feria 16 de Julio, donde encuentras de todo, pero todo, es comercio informal”, aseguró.

Manifestó que la fuerza creativa y productiva de El Alto fue destruida, porque muchas empresas se fueron debido a las políticas impuestas por el actual Gobierno que presiona a través de impuestos, y el segundo aguinaldo, que mermó a varias microempresas.

En esa línea, aclaró que otro mal que lleva a la ciudad alteña al debacle son sus dirigentes corruptos que no cumplen lo que dicen. “Mientras tengan dirigentes que dicen una cosa y hacen otra, El Alto no tiene futuro”, exhortó.

Lamentó que el Gobierno solo use a los alteños con afanes políticos pese a no hacer nada por esa ciudad, que tras ser los impulsores de la “Guerra del Gas”, no les dio beneficios, ni siquiera impulsó créditos productivos.

ECONOMÍA

A su turno, el economista Julio Alvarado explicó que según datos de 2018, en Bolivia todavía 35 personas de 100 son pobres, lo que significa que no cuentan con servicios básicos (agua, luz, alcantarillado) y otras necesidades básicas.

“Se considera a una persona pobre, cuando no tiene Bs 15 al día para vivir, y si hablamos de una familia de cinco miembros, estamos hablando de que esa familia no tiene Bs 75 a diario para vivir. Una persona en extrema pobreza no tiene Bs 8 para vivir y una familia de cinco miembros Bs 40 diarios”, explicó.

Aseveró que de acuerdo con el último Censo de Población y Vivienda, en la ciudad de El Alto es donde más familias viven en extrema pobreza. Aseguró que para eliminar ese panorama urge la creación de nuevas fuentes laborales y así frenar el número de gremiales.

Por otro lado, aseguró que la cantidad de importación de alimentos subió cada año. En 2018 se importó de Argentina 236 millones de dólares en alimentos; de Brasil 134 millones de dólares; de Chile 62 millones de dólares; de Perú 59 millones de dólares; de China 10 millones de dólares; y montos de otros países como Estados Unidos y Malasia.

Afirmó que antes se importaba 5 mil toneladas de papa, empero desde el año 2000 a 2016, la cantidad fue aumentando llegándose a importar 25 mil toneladas del tubérculo, infaltable en los platos bolivianos.

Otro alimento que se importa en grandes cantidades es el tomate, de 2 mil toneladas subió a 12.000, cinco veces más.

Antes, se importaba 360 toneladas de cebolla, ahora 4.950 toneladas, más de diez veces la cantidad. “Nos estamos aplazando como sociedad, no podemos alimentarnos, esa es la realidad, tenemos que importar”, afirmó.

“Antes nos alimentábamos, producíamos, ahora estamos importando, no estamos produciendo nada ¿somos incapaces de producir? El dinero del Fondo Indígena que tenía que ir a apoyar la producción, ha terminado en el bolsillo de los dirigentes que ahora se lo están gastando, nos han robado y nadie dice nada”, concluyó.

AGENDA DE OCTUBRE

A su turno, el profesor José Luis Álvarez, aseguró que no hay diferencia entre el gobierno de Evo Morales y Gonzalo Sánchez de Lozada, porque este último recorrió el mundo ofreciendo las minas, tierras, recursos hidrocarburíferos para que los exploten, y ahora Morales viajó a Rusia, Irán, Turquía, Estados Unidos y otros países, para que vengan las transnacionales a saquear los recursos.

“Evo habló tanto del litio y ahora el litio lo están entregando a una empresa japonesa. Evo Morales no ha nacionalizado nada, al cien por ciento, ha recuperado Entel invirtiendo más de trescientos millones de dólares, entonces está manteniendo la entrega de nuestros recursos naturales y saqueos”, afirmó.

A la conclusión, la activista social Guadalupe Daza agradeció la presencia de los panelistas y los asistentes al evento en el Hotel Alexander, que en su mayoría fueron dirigentes de diferentes distritos alteños, juntas escolares, Asociación Virgen del Carmen, sectores como gremiales, trabajadoras sexuales, choferes y población en general.

Aclaró que la actividad no tuvo tinte político alguno, ya que el único objetivo fue entender la realidad económica del país para que el pueblo alteño esté consciente de esta conflictividad.

El Diario