Dos bolivianos que trabajaban en talleres de costura en Brasil murieron por Covid-19

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El Centro de Apoyo y Pastoral para Migrantes informó que se sintieron mal, pero que por falta de información llegaron demasiado tarde al hospital en Sao Paulo.

Este jueves varios portales informaron sobre la muerte de dos bolivianos que trabajaban en talleres de costura murieron debido al Covid-19. Ambos trabajaban en Sao Paulo, en la localidad de Guarulhos y en la capital.

«Se sintieron mal. Debido a la falta de información, llegaron tarde al hospital, cuando no había mucho más que hacer. Entubaron, pero no pudieron resistir», sostuvo Roque Pattussi, coordinador del Centro de Apoyo y Pastoral para Migrantes (Cami), según informó el portal brasileño de noticias UOL a través de su columnista Leonardo Sakamoto.

«En los talleres de costura más pobres, no hay radio ni televisión para gastar la cantidad mínima de instrucción sobre la enfermedad. Terminan perdiendo la vida por falta de información adecuada», dice. «No saben cómo identificar los síntomas, cuándo deben ir a una Unidad Básica de Salud o a la sala de emergencias de un hospital», añadió Pattussi.

El coordinador acotó que se encuentra siguiendo el caso de otros trabajadores extranjeros pobres hospitalizados en estado grave con Covid-19 y sin perspectivas de mejora.

El Ministerio de Salud anunció el miércoles que se produjeron 133 muertes más por parte de Covid-19 en las últimas 24 horas. Hasta ahora, hay 800 muertes en Brasil (428 sólo en Sao Paulo) y 15.927 casos oficiales.

Los dos bolivianos trabajaron en talleres de costura cuando tuvieron sus primeros síntomas. Por esta razón se sospecha que pueden haber transmitido el virus a sus colegas cuando estaban asintomáticos. Cami está buscando a estas personas para informarles.

Sakamoto detalló que los ambientes de los talleres no son saludables, hay muchas personas cosiendo una al lado de la otra, no tienen ventilación ni higiene; por ende, es un contexto ideal para la proliferación del coronavirus. “Como parte de ellos opera de manera irregular, cierran puertas y ventanas por temor a ser inspeccionados”, destaca.

Pagina Siete