Doña Bárbara, la mujer de 94 años que venció a la Covid-19 y no pudo con un paro

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En sus 94 años nunca tuvo peor batalla. Y la venció. Aplausos, cánticos, globos blancos y verdes acompañaron su alta del hospital. No era para menos. Le había ganado a la Covid-19. Era la mujer más longeva en superar la pandemia en Bolivia. Santiago II tenía a su heroína. Pero su cuerpo debilitado por esa lucha ya no estaba en condiciones de enfrentar otra contienda.

Doña Bárbara -como le decían sus vecinos de Santiago II, en El Alto- sucumbió ante un paro cardíaco, el fin de semana. “La señora falleció. Iba a ser internada porque estaba negativa al virus, pero tuvo otras complicaciones. El mismo médico que la trajo luchó para recuperarla. La señora no logró internarse”, informó Julio Araníbar, director del Hospital Geriátrico donde ella debía continuar su recuperación.

El corazón le traicionó. Fue precisamente ese órgano el que la llevó a la clínica. Fue internada el 1 de mayo en el Hospital Obrero de Miraflores por una falla cardíaca. Se le hizo el estudio de coronavirus y salió positivo.

Su situación era grave y estuvo en terapia intensiva. Luego fue trasladada al Luis Uría, en Villa Copacabana, y desde el 5 de mayo estuvo en el Apóstol Santiago, de El Alto, donde se obró el milagro. Durante casi 15 días, doña Bárbara tuvo un batallón que la acompañó en su pelea contra el coronavirus. Un especialista en medicina interna, un cardiólogo, un neumólogo, un endocrinólogo, un reumatólogo, un infectólogo, un médico de terapia intensiva, un imagenólogo y una psiquiatra lideraron su lucha.
Doña Bárbara C. fue dada de alta la pasada semana.
Foto: Captura

“Todos esos profesionales discuten cada caso y lo que se hace un trabajo individualizado en el que el manejo es integral. Vemos todas las enfermedades de todos los órganos”, explicó Patricio Gutiérrez, subdirector del Hospital Obrero Nº30 Apóstol Santiago II.

Como doña Bárbara vivía por el sector, su lucha era en terreno conocido y en un escenario adaptado especialmente para la batalla. “Nosotros reacondicionamos el hospital para atender a los pacientes con coronaviurs”, contó Gutiérrez, quien especificó que el trabajo con los infectados es dividido entre los positivos, con baja carga viral, los que tienen alta y los críticos.

“Todos están separados. La posibilidad de que un grupo se encuentre con el otro, no existe”, aclaró el especialista.

¿Cómo se salvó de la Covid-19 a una mujer de 94 años en El Alto?

“El secreto está en el seguimiento que se hace a cada uno de los pacientes. Fuera de todo el equipo de profesionales, tenemos un laboratorio muy avanzado. Hacemos pruebas que no son comunes, que son marcadores especiales para la enfermedad”, resaltó Gutiérrez sobre las pruebas realizadas con una frecuencia superior “a la que se harían tradicionalmente en otros hospitales y les hacemos rayos x, tomografía, ecografía pulmonar, con mucha frecuencia”.

Pero la resistencia de la nonagenaria fue clave. “Nos dio mucha pena porque ella venció al Covid-19 y luego le falló el corazón”, lamentó Araníbar, el director del Geriátrico, quien entendió que “el problema en las personas mayores no es tanto la agresión del virus, sino las complicaciones que son mucho más severas” en la tercera edad.

El fenómeno abanico

Según el experto, doña Bárbara tuvo a su favor el fenómeno abanico: “Es la variabilidad que hay entre la gente. Mientras las personas viven más años, sus variaciones de tipo fisiológica y de respuestas inmunológicas son mucho más. Esa señora era una de las que individualmente su condición fisiológica le dio para luchar y eliminar al virus con ayuda de los tratamientos”.

Doña Bárbara perteneció a un selecto grupo. “Muy pocas personas en el mundo pueden hacerlo. Pero la consecuencia de todo esto es un daño al equilibrio hemostático. Es la respuesta. No falleció directamente por el Covid-19. Sobrevivió, pero el hecho de haber peleado contra ésto le quitó mucho”, dijo Araníbar.
El Santiago II, para Covid-19, comenzó a funcionar el 6 de mayo.
Foto:Ministerio de Salud

Un hito en Santiago II

Para el subdirector del Hospital Santiago II, “no fue magia. Fue el seguimiento. Si bien la recuperación de la señora Bárbara, de 94 años, es un hito, pero hacemos el mismo esfuerzo con pacientes de 88 años, de 83 y con los jóvenes de 27”.

Hasta el momento la clínica alteña atendió 33 pacientes con coronavirus y dio de alta a 12. “Nuestra taza de recuperación es del 33% porque comenzamos a funcionar desde el 6 de mayo”, resaltó Gutiérrez.

El médico argumentó que la recuperación de doña Bárbara tuvo que ver con la voluntad de trabajo. “Los médicos que se tenían que ir a las 14:00 estaban a las 20:00, todavía, trabajando conmigo porque hay compromiso invaluable del personal”, valoró. El caso de doña Bárbara fue destacado por su lucha y la del equipo del Apóstol Santiago.

Pagina Siete