Diez razones para desmontar el supuesto ultraje a la alcaldesa de Vinto

Mi amiga, Pulga Bascuñan, hace una interesante lectura sobre lo acontecido con Patricia Arce Guzmán, la alcaldesa de Vinto, a través de la cual se puede deducir fácilmente que se trató de un burdo montaje para desprestigiar a los jóvenes cochabambinos que luchan por la democracia y a la dirigencia cívica de todo el país. Son varios los elementos que hacen evidente este nuevo fraude, después del electoral y el de la auditoría, a los que yo incluyo algunos otros factores que pueden confirmar esta dramatización.

1. Nadie de la oposición ha actuado encapuchado en todo este tiempo. Son los masistas quienes ocultan su identidad para infiltrarse, como ya lo hicieron en la quema de cortes electorales o toma violenta de instalaciones del Estado; o cuando asesinaron, hace pocos días atrás, a dos activistas en Montero.

2. No se ve el momento en que la autoridad es “capturada” por los supuestos jóvenes activistas. Veo poco probable que no haya estado protegida por su entorno inmediato, por gendarmes municipales o guardias personales. Las autoridades masistas siempre están rodeadas de sus acólitos.

3. No se ve que la hayan golpeado (cosa muy rara por esos lados), donde impera la famosa justicia comunitaria. Es más, parte del traslado hasta el puente lo hace protegida con escudos y una barra.

4. Le cortaron el cabello y le tiraron pintura, es verdad. Sin embargo, quienes vimos las escenas temimos un desenlace peor: un linchamiento o que la arrojen del puente Huaykuli. Las turbas enardecidas pierden el control de sus actos, recordemos el asesinato de un alcalde de Ayo Ayo en similares circunstancias. No fue el caso, feliz y sospechosamente.

5. Ya en manos de sus supuestos captores, le hacían preguntas y la autoridad respondía con una soberbia y una prepotencia que otra persona, en tal «situación de violencia» (como pretendían demostrar), no hubiera tenido.

6. No hay lágrimas, no hay susto. Es más, con firmeza responde que no tiene miedo y acusa directamente de lo ocurrido a Víctor Carvajal (exalcalde de Vinto) y a Luis Fernando Camacho (Presidente del Comité Pro Santa Cruz). Dos pájaros de un tiro.

7. Finalmente la entregan a la policía de forma pacífica. Los uniformados le dijeron al diario Los Tiempos que la habían llevado a un centro de salud, pero no dieron el nombre de dicho centro.

8. Pocos minutos después de todo el «desastre», comienza a difundirse un spot del gobierno con esas imágenes. Parece que sólo esperaban la actuación estelar de la alcaldesa.

9. Hoy, todas las apariciones del masismo en los medios de comunicación que tienen coptados, giran, una vez más, en torno al discurso de la discriminación racismo, intolerancia, argumentos sobre los que intentan justificar la re,re,re,reelección de Evo Morales Ayma.

10. Después de fracasar con el montaje del “accidente” del helicóptero presidencial en Colquiri, del cual no se ve salir a Evo Morales en ningún momento (por cierto, hasta ahora no hay ningún informe técnico pericial al respecto), el MAS apuesta a este nuevo intento de fraude audiovisual para reencausar una lucha que prácticamente tiene perdida, frente a una resistencia ciudadana pacífica.

Concluyo este análisis (y edito mi post) para incluir el aporte de Gonzalo José Escobar Apaza sobre la conveniencia de quemar la alcaldía. Parece ser que esta acción también fue parte del guión para borrar todos los indicios de corrupción y malversación de fondos en la gestión de Arce en el Gobierno Municipal de Vinto. Sin documentos, no hay auditoria. ¡La tuti!

Por: Alfredo Rodríguez Peña, escritor

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