Desaguadero puerta de ingreso para la migración venezolana

Por Eliana Uchani Alaca. Entre el puente peatonal que une a Bolivia y Perú en el municipio de Desaguadero y el internacional, inaugurado en abril del 2018, por donde ingresan los camiones con cargamento, se encuentra un paso ilegal que es usado por contrabandistas y narcotraficantes para el ingreso de mercadería ilegal y droga.

Desde tempranas horas de la mañana se observa el incesante trajín de ciudadanos bolivianos y peruanos cruzan el puente binacional, incluso la circulación vehicular debe ser suspendida por la cantidad de gente. En medio de esa multitud, se observa a personas con acento caribeño y la tez distinta a los pobladores, son migrantes venezolanos. Fácilmente son reconocidos por los policías que resguardan el paso fronterizo y los conducen hasta las oficinas de Migración.

Con bolsos en las manos y mochilas en la espalda, los migrantes de Venezuela se disponen a ingresar a territorio boliviano, muchos de ellos visten con ropa abrigada, chalina, botas y guantes debido a las bajas temperaturas que registra la gélida mañana en la población fronteriza.

Otros solo llevan puestos pantalones cortos, poleras delgadas y sandalias que generalmente son usadas en el oriente boliviano. Los policías que están en el lugar comentaron que el ingreso de venezolanos se incrementó en las últimas semanas, al día se observa cruzar la frontera alrededor de 15 ciudadanos, vienen en busca de mejores días debido a la crisis en la que está sumergida esa nación.

TERRITORIO DESCONOCIDO

El reloj marca las 10.00, un grupo de cinco personas altas con la piel color canela y ojos claros cruzan el puente binacional, que esta edificado sobre el rio Desaguadero.

Es día de feria, los comerciantes de diferentes regiones del país y del Perú se dan cita para ofrecer su mercadería, uno de los migrantes se acerca a preguntar el precio de un plato típico de la región, asado de cordero acompañadas con papa k‘hati, la vendedora de doce que son 15 soles, equivalente a 30 bolivianos.

El resto del grupo se apresura por pasar el puente y son interceptados por policías bolivianos, quienes los conducen a la oficina de Migración que se encuentra en medio de la avenida. En el interior de esas dependencias se acercan los venezolanos, les piden sus identificaciones y les preguntan a dónde se dirigen y cuánto tiempo se quedarán. Reciben un pase que les otorga una estadía de 30 días como turistas.

Uno de ellos le contesta que irá a la ciudad de la paz, un grupo de sus compatriotas los esperan. Lo primero que hacen al salir de esas dependencias es preguntar dónde pueden encontrar un transporte que los lleve hasta el centro paceño, a pocos metros esta un minibús color blanco, el chofer les dice que los llevará a la Zona del Cementerio y el grupo de cinco personas abordan el motorizado que tardará alrededor de dos horas hasta llegara su destino.

DENUNCIAS

Muchos de los venezolanos llegan con poco dinero al país, incluso algunos de ellos deben pedir ayuda económica en la calle para comprar alimentos y alquilar una habitación para pasar la noche.

El alcalde del municipio de desaguadero, Wilfredo Acarapi indicó que la población de esa región está preocupada por el ingreso de ciudadanos extranjeros, en las últimas semanas se registraron el robo de objetos personales, bicicletas y triciclos (transporte acondicionado para llevar más de tres personas o bultos).

Según el relato de la autoridad, un vecino se quejó de la pérdida de su triciclo, al reportar el objeto como robado al punto de control de la localidad de guaqui, se pudo detectar que dos ciudadanos venezolanos estaban en poder del vehículo, este fue devuelto a su dueño y los migrantes puestos en frontera.

El presidente de la junta de vecinos, Crispín Cerda también recibió denuncias de los comunarios del lugar que fueron víctimas de robo por parte de los extranjeros, estos abordan los minibuses que se dirigen a La Paz y sustraen los objetos personales de los pobladores y se quedan a medio camino.

DEVUELTOS

El munícipe también indicó que aquellos extranjeros que hayan incurrido en estos hechos delictivos tuvieron que pasar al menos ocho horas en arresto para después ser que son devueltos a la frontera con el Perú, incluso otros son derivados a migración de forma inmediata.

La línea fronteriza entre Bolivia y Perú es extensa, algunos venezolanos se arriesgan a pasar por zonas no autorizadas para evitar el control de migratorio, los policías del lugar indicaron que ante esas acciones están reforzando el control.

El Diario.

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